El sábado 23 de agosto se sintió un gran alivio en Chad tras la liberación de dos rehenes en la provincia de Mayo-Kebbi Oeste, fronteriza con Camerún, donde los secuestros extorsivos siguen siendo una amenaza persistente.
Las fuerzas de defensa y seguridad liberaron con éxito al jefe de la aldea de Travaux y a un residente de Koutak, dos localidades cercanas a la frontera con Camerún. Los dos hombres habían sido secuestrados por un grupo de ocho secuestradores armados que operaban a pie e intentaban trasladarlos por la fuerza a territorio vecino.
Presentados ante la prensa durante una ceremonia organizada el sábado por el delegado del gobierno, Abdelmanane Katab, los exrehenes dieron su versión de las circunstancias de su secuestro. Según ellos, sus captores avanzaban hacia Camerún cuando fueron interceptados por las fuerzas de seguridad chadianas, alertadas a tiempo por el secretario del jefe de la aldea secuestrada.
El prefecto de Nanaye, Kalmaibé Maye Romkeuh, elogió la capacidad de respuesta de las fuerzas de defensa y seguridad, que lograron impedir que los rehenes cruzaran la frontera, donde corrían el riesgo de caer en manos de sus captores.
Durante varios años, la provincia de Mayo-Kebbi Oeste ha sido escenario de secuestros extorsivos, lo que ha perturbado gravemente la vida cotidiana de los residentes. A pesar de las operaciones de seguridad y los esfuerzos de las autoridades locales, el fenómeno persiste y mantiene un clima de temor en la región.
Ante esta situación, el delegado del gobierno, Abdelmanane Katab, afirmó que la búsqueda de los secuestradores continuará sin tregua. Sin embargo, lamentó una importante limitación: la imposibilidad de que las fuerzas chadianas persigan a los criminales una vez que encuentran refugio al otro lado de la frontera camerunesa, lo que complica considerablemente la lucha contra esta plaga transfronteriza.

