Marruecos afirmó el jueves, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, que rechaza la lógica de la «gestión de crisis» ante las medidas israelíes, que considera inaceptables, y que seguirá priorizando la paz como una «opción estratégica» bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI.
En su intervención en la 164.ª sesión del Consejo Ministerial de la Liga Árabe en El Cairo, Bourita enfatizó que Rabat tiene la intención de proseguir sus esfuerzos diplomáticos para crear las condiciones propicias para la reanudación de las negociaciones, la única vía, en su opinión, capaz de lograr una solución definitiva y garantizar la estabilidad en Oriente Medio.
El ministro reiteró el llamamiento de Marruecos a un alto el fuego inmediato en los territorios palestinos, la apertura de todos los pasos fronterizos para la ayuda humanitaria a Gaza y la preservación del papel de la UNRWA. También denunció las demoliciones de viviendas y los desalojos de civiles en Cisjordania, así como las violaciones del statu quo en Jerusalén, e instó a la comunidad internacional a actuar con urgencia.
Bourita recordó que el rey Mohammed VI, en su calidad de presidente del Comité Al-Quds, ordenó recientemente el envío de 300 toneladas de alimentos, medicamentos y ayuda humanitaria a Gaza, mientras continuaba, a través de la Agencia Bayt Mal Al-Quds Asharif, con programas destinados a apoyar a los residentes de Jerusalén y proteger el estatus histórico y religioso de la ciudad.
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí también celebró el impulso internacional a favor del reconocimiento del Estado palestino y recordó que Rabat había copatrocinado la quinta reunión de la Alianza Internacional para la Solución de Dos Estados con La Haya. En el ámbito regional, confirmó la reapertura de la embajada de Marruecos en Damasco, con el objetivo de fortalecer las relaciones con Siria y apoyar su proceso político. Al concluir su discurso, Bourita insistió en la necesidad de una rápida reforma de la Liga Árabe para que pueda cumplir su papel en términos de solidaridad, unidad y defensa de los intereses colectivos de los pueblos árabes.

