Desde la tribuna de la Asamblea General, el Embajador Omar Hilale, Representante Permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas, aclaró la postura del Reino sobre el Sáhara y Argelia.
El Embajador Omar Hilale respondió con firmeza y serenidad diplomática a las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores argelino, Ahmed Attaf, sobre la cuestión del Sáhara marroquí durante el debate general del 80º sesión de la Asamblea General.
En un discurso calificado de «firme pero mesurado», el diplomático marroquí afirmó su deseo de «restablecer la verdad» y «responder punto por punto, sin controversia ni animosidad», a las declaraciones que consideró inexactas. Recordó que la inclusión de la cuestión del Sáhara en la agenda de la Asamblea General hace 62 años fue una iniciativa del propio Marruecos.
La historia registrará que fue Marruecos quien, ya en 1956, incluyó la cuestión del Sáhara como un asunto de descolonización. Esta inclusión no se produjo por sí sola, sino como resultado de las demandas del Reino, declaró.
Omar Hilale señaló que el ministro argelino había ignorado la Resolución 3458 B, adoptada por la Asamblea General en 1975, que reconocía los Acuerdos de Madrid que pusieron fin a la colonización española del Sáhara. «Fue en esta sala, hace cincuenta años, que la Asamblea General reconoció la legitimidad de estos acuerdos, que confirmaron la recuperación de las Provincias del Sur por parte de Marruecos», afirmó.
En respuesta al intento de Argel de presentar la cuestión del Sáhara como un asunto de descolonización, el embajador recordó que el Consejo de Seguridad la ha estado examinando durante décadas como una cuestión de paz y seguridad, en el marco de la solución pacífica de diferendos. Desde 2007, el Consejo ha adoptado una resolución anual que confirma la preeminencia de la Iniciativa de Autonomía Marroquí, que considera seria y creíble, añadió.
En respuesta a las acusaciones de Attaf sobre las «realidades impuestas», el diplomático marroquí destacó la profunda transformación socioeconómica de las provincias del sur: «Las realidades del Sáhara marroquí hoy son miles de millones en inversiones, una paz duradera y una estabilidad ejemplar. Cuenta con el puente más largo de África, una autopista norte-sur, universidades, hospitales universitarios y el mayor puerto de aguas profundas del continente».
También destacó la fuerte participación de la población saharaui en la vida política y económica, así como la apertura de más de 30 consulados generales en Laayun y Dajla, «un reconocimiento concreto de la soberanía de Marruecos».
Estados Unidos, enfatizó, también ha alentado a sus empresas y agencias a invertir en la región.


