El ex primer ministro Patrick Achi, representante del candidato Alassane Ouattara en las elecciones presidenciales del 25 de octubre de 2025, presentó en la televisión pública marfileña RTI 1 un balance detallado de la situación de la deuda pública de Costa de Marfil.
En su intervención, subrayó que, pese al aumento en términos absolutos, el nivel de endeudamiento del país se mantiene controlado y sostenible, gracias al crecimiento económico sostenido y a una gestión más rigurosa de los recursos públicos.
Achi explicó que la deuda pública interna y externa, estimada en 6.000 mil millones de francos CFA en 2010, ha aumentado hasta aproximadamente 35.000 mil millones en 2025. Sin embargo, precisó que el ratio deuda/PIB ha bajado del 69 % al 57 %, lo que demuestra que el crecimiento del producto interno bruto ha permitido absorber el aumento de la deuda. Para él, el endeudamiento actual debe analizarse en función de la riqueza generada y no solo del monto total.
El ex primer ministro insistió en que la deuda marfileña no representa una carga excesiva como en 2010, cuando el país atravesaba una grave crisis poselectoral. Explicó que los préstamos contratados por el Estado están destinados a financiar inversiones productivas, esenciales para mantener el desarrollo económico.
Achi advirtió, sin embargo, que endeudarse para sectores no productivos puede generar desequilibrios financieros, mientras que invertir en sectores rentables aumenta la eficiencia del gasto público.
Según sus declaraciones, el 80 % de la deuda marfileña está denominada en una moneda estable, lo que reduce el riesgo cambiario y evita presiones sobre la balanza de pagos. Además, indicó que la tasa media de interés de los préstamos ronda el 5 %, mientras que la economía crece a un ritmo del 7 % anual, lo que, en su opinión, muestra que la riqueza creada supera el coste del endeudamiento. En este sentido, calificó la política de préstamos del gobierno como responsable y orientada al desarrollo sostenible.
Achi también defendió la credibilidad financiera del país, recordando que las instituciones internacionales solo prestan a naciones con capacidad de reembolso, lo que demuestra la confianza de los socios financieros en la economía marfileña. Subrayó los esfuerzos del gobierno por aumentar la presión fiscal, que pasó del 12 % al 15 % en pocos años, con la meta de alcanzar el 18 % en 2030, a fin de fortalecer los ingresos internos y reducir la dependencia del endeudamiento externo.
Finalmente, Achi reconoció que la reducción de la ayuda internacional al desarrollo ha aumentado la presión sobre las economías africanas, por lo que Costa de Marfil apuesta por una movilización acelerada de recursos internos. En ese marco, destacó el proceso de digitalización del sistema de recaudación fiscal, basado en identificadores únicos para ciudadanos y empresas, que permitirá mayor transparencia, eficiencia y equidad tributaria. Concluyó asegurando que el país está en el buen camino hacia una gestión moderna, sostenible y soberana de sus finanzas públicas.


