El jefe de Estado angoleño y presidente en ejercicio de la Unión Africana no participará en la histórica cumbre del G20 prevista este fin de semana en Sudáfrica, por razones no especificadas.
El presidente de Angola, João Manuel Gonçalves Lourenço, quien ejerce también la presidencia rotativa de la Unión Africana (UA), no participará en la cumbre del G20 prevista del 22 al 23 de noviembre en Johannesburgo, Sudáfrica, por “motivos de fuerza mayor”, anunció el viernes la Presidencia angoleña en un comunicado del Secretariado de Comunicación Institucional y Asuntos de Prensa del Palacio Presidencial.
A 24 horas de esta histórica cumbre, la primera de este tipo organizada en el continente africano, Sudáfrica ha reafirmado su disponibilidad para recibir a los dirigentes del mundo entero. Tinyiko Maluleke, vicepresidente de la Comisión Nacional de Planificación (CNP), aseguró que todos los dispositivos de seguridad estaban desplegados, que los lugares de reunión estaban asegurados y que la llegada de los jefes de Estado y de gobierno ya había comenzado.
La CNP, órgano consultivo independiente bajo la autoridad del presidente sudafricano, informó que 130 de las 133 reuniones preparatorias ya se habían celebrado, incluidas sesiones ministeriales y negociaciones a nivel de sherpas. “Es un momento histórico para nuestra presidencia del G20”, celebró Maluleke.
Esta cumbre corona la presidencia sudafricana del G20, iniciada en diciembre de 2024, y reunirá a 42 países: los 20 miembros del G20, 16 países invitados y seis bloques regionales que representan a África, el Caribe y Asia Oriental, pese al boicot anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Las autoridades han hecho de la seguridad una prioridad absoluta, con un perímetro estrictamente cerrado del 21 al 24 de noviembre alrededor del centro de exposiciones NASREC y del estadio FNB. Varias vías principales permanecerán cerradas, afectando a las ciudades de Johannesburgo, Tshwane y Ekurhuleni.
La presidencia sudafricana del G20 concluirá el 30 de noviembre, antes de ceder el relevo a Estados Unidos para el año 2026


