La 22ª edición del Festival Internacional de Cine de Marrakech (FIFM) abrió sus puertas la noche del viernes, en presencia de destacadas figuras del cine nacional e internacional.
La ceremonia de apertura del Festival Internacional de Cine de Marrakech, que se prolongará hasta el 6 de diciembre, comenzó con el tradicional desfile por la alfombra roja de los invitados de honor y de grandes nombres del cine marroquí e internacional.
El público recibió con entusiasmo al presidente del Jurado de la competición oficial de esta 22ª edición, el director surcoreano Bong Joon Ho, así como a los demás miembros del jurado.
Además del presidente, el jurado está compuesto por el director, guionista y artista visual brasileño-argelino Karim Aïnouz; el director marroquí Hakim Belabbes; la directora y guionista francesa Julia Ducournau; el actor y cineasta iraní Payman Maadi; la joven actriz estadounidense Jenna Ortega; la guionista y directora canadiense Celine Song; y la actriz anglo-argentina Anya Taylor-Joy.
En la apertura del festival, el presidente del jurado, ganador de un Óscar y de una Palma de Oro, Bong Joon Ho, destacó el recorrido excepcional del Festival Internacional de Cine de Marrakech, una cita cultural de gran envergadura que irradia una energía singular y que, desde su creación, ha acogido experiencias cinematográficas muy diversas.
El cineasta expresó también su alegría por formar parte de la rica historia del festival, subrayando su enorme contribución a la escena cinematográfica mundial a lo largo de sus ediciones, así como la oportunidad que brinda para descubrir creaciones marroquíes auténticas.
Durante la ceremonia se rindió homenaje a una figura emblemática del cine egipcio y árabe, el actor, director y productor Hussein Fahmi, quien recibió la Estrella de Oro de manos de su compatriota, la estrella Youssra.
La velada inaugural estuvo asimismo marcada por la proyección de la película Dead Man’s Wire, del director Gus Van Sant, que narra la historia real de Tony Kiristis, un hombre arruinado a causa de un préstamo.
En esta edición, trece largometrajes compiten por alzarse con la “Estrella de Oro” en el marco de la competición oficial.
Desde su creación, el FIFM se ha consolidado como un espacio de diálogo y descubrimiento, un lugar donde convergen culturas y donde emergen nuevos talentos.
«En poco más de dos décadas, el festival ha situado a Marruecos en el mapa de los grandes encuentros cinematográficos internacionales, prestando una atención especial a las nuevas voces de nuestra región y a la diversidad de miradas que dan forma al cine contemporáneo», subraya el príncipe Moulay Rachid, presidente de la Fundación del Festival, en un mensaje publicado en la web oficial del evento.
Esta vocación, precisó el príncipe Moulay Rachid, se refuerza hoy con el lanzamiento del Atlas Programs, que reúne bajo una misma denominación los Ateliers de l’Atlas, Atlas Station, Atlas Distribution y Atlas Press, reafirmando así la voluntad de la Fundación de acompañar a las nuevas generaciones de creadores del séptimo arte, desde la escritura hasta la difusión, pasando por la crítica y la producción.


