A menos de dos años del lanzamiento anunciado de la moneda única ECO, la CEDEAO expresa su preocupación por el bajo nivel de convergencia macroeconómica entre sus Estados miembros y llama a realizar reformas urgentes para respetar la hoja de ruta.
La Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno de la CEDEAO manifestó el domingo su «preocupación» por los avances en la convergencia macroeconómica de los Estados miembros, a menos de dos años del lanzamiento previsto de la moneda única ECO, durante su 68ª sesión ordinaria celebrada en Abuja.
Los dirigentes de África Occidental también lamentaron los retrasos en la ejecución de algunas actividades previstas en la Hoja de Ruta para el lanzamiento del ECO, según el comunicado final de la Conferencia, presidida por el jefe de Estado de Sierra Leona, Julius Maada Bio.
La Conferencia instruyó a los Estados miembros a aplicar «políticas económicas adecuadas» que les permitan cumplir los criterios de convergencia macroeconómica y alcanzar un consenso sobre los «compromisos institucionales sensibles» necesarios para el lanzamiento de la moneda única regional.
Los Jefes de Estado también ordenaron a la Comisión de la CEDEAO reactivar el Grupo de Trabajo Presidencial sobre el programa de la moneda única e intensificar los esfuerzos para lograr un consenso sobre las cuestiones sensibles y urgentes.
A pesar de estas preocupaciones, la Conferencia se congratuló de la resiliencia de las economías de la CEDEAO en 2025, caracterizada por la aceleración del crecimiento económico, la reducción de las presiones inflacionarias y los esfuerzos de consolidación fiscal.
Para consolidar estos resultados, los dirigentes instaron a los Estados miembros a continuar con la aplicación de reformas económicas, a reforzar la movilización de recursos internos y a mejorar la eficacia y la calidad del gasto público.
El proyecto de la moneda única ECO, lanzado hace varios años, tiene como objetivo facilitar los intercambios comerciales y reforzar la integración económica en el espacio de la CEDEAO. Sin embargo, su implementación ha sido aplazada en varias ocasiones debido a las dificultades de los Estados miembros para cumplir los criterios de convergencia macroeconómica requeridos


