El gobierno marroquí anunció el jueves 18 de diciembre el lanzamiento de un programa de rehabilitación de las zonas afectadas por las inundaciones excepcionales ocurridas en la ciudad de Safi el domingo 14 de diciembre de 2025.
Las lluvias torrenciales y sin precedentes que golpearon esta ciudad el 14 de diciembre causaron pérdidas humanas y daños materiales en varios barrios, infraestructuras y equipamientos esenciales. Un balance de las autoridades locales señalaba 37 muertos y daños materiales importantes en la ciudad de Safi, situada en la costa atlántica, a 300 km de Rabat.
El programa se inscribe «en aplicación de las Altas Instrucciones del Rey Mohammed VI y como ilustración de la Alta solicitud con la que el Soberano no deja de rodear a las ciudadanas y ciudadanos en las distintas circunstancias, especialmente en lo que respecta al apoyo, la asistencia y toda forma de ayuda aportada a las personas siniestradas», subraya un comunicado del gobierno.
Este programa se basa, en el marco de su enfoque global, «en un conjunto de medidas destinadas a garantizar una intervención rápida y eficaz y una respuesta inmediata a las necesidades de las poblaciones siniestradas», precisa el comunicado.
Incluye una serie de medidas prácticas de carácter urgente destinadas a atenuar de inmediato el impacto de esta catástrofe, entre ellas la concesión de ayudas urgentes a las familias que han perdido sus bienes personales y la atención de las viviendas dañadas mediante la realización de los trabajos de restauración necesarios, además de la reconstrucción, la restauración y la renovación de los locales comerciales dañados, asegurando al mismo tiempo un acompañamiento a sus propietarios, conforme a las Altas Orientaciones Reales que apuntan a preservar la dignidad del ciudadano, garantizar condiciones de vida dignas y reforzar la resiliencia, según la misma fuente.
La misma fuente añade que se han movilizado los distintos medios humanos y logísticos necesarios, reforzando al mismo tiempo la coordinación entre todos los actores implicados, señalando que las autoridades locales iniciarán, en el plazo más breve posible y de manera efectiva, «la implementación de las diferentes medidas y acciones programadas». «El objetivo es asegurar una intervención rápida y eficiente, una interacción ágil con las necesidades de las poblaciones siniestradas y garantizar la ejecución correcta y progresiva de los diferentes ejes de este programa», concluye el comunicado.


