El ministro burkinés de Seguridad, Mahamoudou Sana, reveló el martes 6 de enero de 2026, en una declaración televisada, que los servicios de inteligencia lograron frustrar un intento de desestabilización del país previsto para el 3 de enero.
El exdirigente Paul-Henri Sandaogo Damiba fue señalado como el principal artífice de este plan, que contemplaba, entre otros objetivos, el asesinato del presidente Ibrahim Traoré.
Las autoridades de Burkina Faso anunciaron así haber neutralizado un nuevo complot destinado a derrocar al régimen del capitán Ibrahim Traoré, en el poder desde septiembre de 2022.
Según el ministro Sana, la acción estaba programada para el 3 de enero de 2026 a las 23:00 horas y debía comenzar con el asesinato del jefe del Estado, ya sea “a quemarropa o mediante una acción destinada a minar su domicilio”. El plan incluía posteriormente la neutralización de la base de drones y una intervención militar terrestre de fuerzas externas.
El ministro identificó al exteniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, refugiado en Togo desde su derrocamiento, como el instigador principal del complot. Damiba habría sido responsable de “concebir y planificar las acciones, buscar y movilizar los fondos, así como reclutar civiles y militares”.
En cuanto a la financiación de la operación, Mahamoudou Sana afirmó que “una parte significativa proviene de Costa de Marfil, siendo la última transferencia de 70 millones de francos CFA”.
El ministro elogió el “profesionalismo” de los servicios de inteligencia burkineses y anunció que las detenciones continúan. “Todas las personas implicadas en este asunto serán presentadas ante el fiscal del Faso y se les aplicará todo el rigor de la ley”, advirtió, precisando que videos de confesiones obtenidas durante los interrogatorios serán puestos a disposición de los medios de comunicación.
En su declaración, Sana rindió homenaje a las Fuerzas de Defensa y Seguridad, así como a los Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP), asegurando que “la situación está bajo control”. Asimismo, llamó a la población a “mantener la calma” y a mostrar “una mayor vigilancia y discernimiento” en sus actividades cotidianas.
El ministro también advirtió sobre la manipulación de ciudadanos inocentes, señalando que “numerosos civiles fueron detenidos por haber sido utilizados ingenuamente para realizar encargos o transmitir mensajes”.
No es la primera vez que el nombre del expresidente Damiba, derrocado por el capitán Traoré en septiembre de 2022, aparece vinculado a intentos de desestabilización del régimen actual.
En una declaración difundida por la televisión nacional el 23 de septiembre de 2024, el propio Mahamoudou Sana había anunciado el desmantelamiento de una red de desestabilización de Burkina Faso en la que figuraban varias personalidades, entre ellas el exmandatario Paul-Henri Sandaogo Damiba.
El ex presidente de la Transición (enero de 2022 – septiembre de 2022) fue oficialmente expulsado de las Fuerzas Armadas burkinesas mediante un decreto firmado por el presidente del Faso, el capitán Ibrahim Traoré, el 30 de octubre de 2024, por “una falta considerada particularmente grave, consistente en un atentado contra la dignidad militar y el prestigio del ejército, caracterizada por acciones de inteligencia con una potencia extranjera y con grupos terroristas, con el fin de favorecer sus operaciones contra Burkina Faso”.


