Costa de Marfil y Benín rechazaron el viernes las acusaciones formuladas por el presidente de Níger, el general Abdourahmane Tiani, quien los señaló como supuestos “patrocinadores” del ataque armado contra la base aérea 101 y el aeropuerto internacional Diori Hamani de Niamey, ocurrido en la noche del 28 al 29 de enero.
Benín negó categóricamente cualquier implicación. El portavoz del gobierno, Wilfried Houngbédji, calificó las acusaciones de infundadas y aseguró que incluso la población nigerina no las cree, subrayando los lazos de fraternidad entre ambos pueblos. Añadió que su país mantendrá firmes y reforzadas las medidas de seguridad, sin distraerse con lo que consideró provocaciones.
Costa de Marfil, por su parte, convocó al embajador de Níger en Abiyán. En un comunicado, su Ministerio de Asuntos Exteriores expresó una “viva indignación” por las declaraciones de Tiani, consideradas contrarias a las normas diplomáticas y ofensivas para el presidente Alassane Ouattara y el pueblo marfileño, y le entregó una nota formal de protesta.
Estas tensiones diplomáticas se producen en un contexto regional ya delicado tras el golpe de Estado de julio de 2023 en Níger. Cabe señalar que el grupo Estado Islámico reivindicó el viernes el ataque contra el aeropuerto de Niamey, a través de su agencia de propaganda Amaq.


