Por Altas Instrucciones del Rey Mohammed VI, Marruecos ha desplegado importantes recursos humanos y logísticos, incluida la intervención de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), para asistir y apoyar a las poblaciones afectadas por las inundaciones y las fuertes inclemencias meteorológicas que azotan a varias regiones del Reino.
En este marco, el Comité Nacional de Vigilancia encargado de la gestión y el seguimiento de los eventos relacionados con las inundaciones, reunido el viernes en la sede del Ministerio del Interior en Rabat, saludó las Altas Instrucciones Reales para la intervención inmediata de las FAR, así como el despliegue de significativos medios humanos y logísticos destinados a apoyar y asistir a las poblaciones de las zonas afectadas, según fuentes oficiales.
Algunas regiones del país, en particular Ksar El Kébir (norte), han registrado inundaciones excepcionales provocadas por las fuertes precipitaciones, la crecida de los ríos y las limitaciones asociadas a la gestión de las reservas de las presas, que han alcanzado una tasa de llenado del 100 % debido a los importantes aportes hídricos registrados, indicaron las autoridades marroquíes.
Durante esta reunión, en la que participaron ministros y responsables de los distintos departamentos gubernamentales, instituciones y servicios miembros del Comité, se examinó la situación actual en la ciudad de Ksar El Kébir, se dio seguimiento a la evolución sobre el terreno y se evaluó la magnitud de los daños registrados. Asimismo, se abordó la coordinación de las diferentes intervenciones y la adopción de las medidas necesarias para proteger a la población y garantizar la seguridad de los ciudadanos y de sus bienes.
Este encuentro se inscribe en el marco del estrecho seguimiento y la especial atención que las autoridades públicas conceden a las repercusiones de las perturbaciones meteorológicas que afectan a varias regiones del Reino, en particular a Ksar El Kébir, tras las inundaciones excepcionales causadas por las fuertes lluvias, la crecida de los ríos y las limitaciones vinculadas a la gestión de las reservas de las presas, que han alcanzado su máxima capacidad.
La reunión también fue ocasión para hacer balance de las medidas destinadas a reforzar la dinámica de las intervenciones en curso y el sistema de vigilancia operativa establecido, mediante el impulso de los mecanismos de identificación y seguimiento operativo, el refuerzo de la movilización de los recursos humanos y logísticos y el despliegue de los equipos necesarios. Asimismo, se subrayó la importancia de consolidar la estrecha coordinación entre las autoridades, los servicios competentes y los distintos actores, así como de adoptar medidas de apoyo cualitativas que permitan orientar las intervenciones con mayor eficacia y eficiencia frente a las condiciones climáticas críticas.
Durante el encuentro se examinaron igualmente las medidas adoptadas para contener el aumento del nivel de las aguas del uadi Loukkos y del uadi Sebou, así como de los cursos de agua asociados, con el fin de limitar el perímetro de las zonas inundadas y reducir los posibles impactos sobre las poblaciones, los bienes y las infraestructuras, en el marco de una coordinación estrecha y continua entre los diferentes intervinientes.
En el mismo contexto, se hizo hincapié en la necesidad de mantener el seguimiento y la vigilancia minuciosa de la evolución de la situación, velando por una movilización máxima y garantizando una intervención inmediata siempre que sea necesario, hasta la mejora de las condiciones meteorológicas y el fin de estas circunstancias excepcionales.
La reunión destacó la necesidad de una movilización global de todos los servicios y autoridades públicas, así como de la continuación de los esfuerzos para acompañar a las personas afectadas y brindarles todas las formas de apoyo, con el fin de mitigar los efectos de estas perturbaciones climáticas y reforzar las condiciones de seguridad pública.
Los participantes elogiaron el sentido de responsabilidad y el compromiso positivo que han marcado las intervenciones de todos los actores para reducir la magnitud de los daños y las pérdidas registradas, e instaron a la ciudadanía, en particular a quienes residen en las zonas afectadas, a extremar la vigilancia, respetar las instrucciones de las autoridades competentes y evitar cualquier conducta de riesgo, con el objetivo de proteger vidas y bienes y garantizar la seguridad de todos.
Estas inclemencias meteorológicas han afectado a la red vial nacional. Según el último boletín de viabilidad vial publicado por la Dirección General de Carreteras, siete tramos permanecen cerrados al tráfico, pese a los esfuerzos de restablecimiento desplegados en varias regiones. Los cortes provocados por las crecidas de varios uadis en el norte del Reino afectan tanto a carreteras nacionales como regionales y provinciales.
Las autoridades, que continúan vigilando la evolución meteorológica, llaman a los usuarios de las vías a extremar la prudencia, especialmente en las zonas montañosas y rurales más expuestas.


