El Gobierno de Costa de Marfil reaccionó con firmeza a las acusaciones del presidente nigerino Abdourahamane Tiani, quien implicó al presidente Alassane Ouattara en el ataque contra el aeropuerto de Niamey.
Abiyán convocó al embajador de Níger y presentó una protesta formal, calificando las acusaciones de “infundadas y fantasiosas”.
El portavoz del Gobierno, Amadou Coulibaly, afirmó que Costa de Marfil espera pruebas concretas que respalden esas alegaciones y recordó que el atentado fue reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico (EI). Subrayó que el país no tolerará ataques personales contra su jefe de Estado.
Las autoridades marfileñas reiteraron su rechazo a cualquier intento de desacreditar a Ouattara y aseguraron que permanecerán a la espera de una aclaración oficial por parte de Niamey, defendiendo al mismo tiempo su imagen en la escena internacional.
Asimismo, Abiyán insistió en que mantendrá una postura responsable y abierta al diálogo, pero dejó claro que no permitirá que se propaguen acusaciones sin fundamento que puedan deteriorar las relaciones diplomáticas y la estabilidad regional, en un contexto ya marcado por fuertes tensiones de seguridad en el Sahel.


