La Organización de las Naciones Unidas destacó avances en las negociaciones para poner fin al conflicto en el este de la República Democrática del Congo, aunque advirtió que la situación de seguridad sigue siendo volátil, un año después de la caída de Goma y Bukavu en manos del grupo armado AFC/M23.
La ONU saludó los progresos logrados en los diálogos facilitados por Qatar entre el gobierno congoleño y la Alianza Río Congo/M23. El 2 de febrero, ambas partes firmaron en Doha un documento sobre los términos de referencia del mecanismo de seguimiento y verificación del alto el fuego previsto en el acuerdo marco de noviembre de 2025.
En paralelo, se desarrollaron conversaciones entre la RDC y Ruanda bajo mediación de Estados Unidos. Los acuerdos de Washington, firmados el 4 de diciembre por los presidentes Félix Tshisekedi y Paul Kagame, generaron expectativas de desescalada, aunque la ONU advierte que la inseguridad persiste y continúa deteriorándose.
Según la ONU, el M23 tomó Goma en enero de 2025 y, semanas después, Bukavu. Desde entonces, el grupo ha instaurado administraciones paralelas en las zonas bajo su control, mientras Kinshasa acusa apoyo del ejército ruandés, algo que Kigali niega.
En aplicación de la resolución 2808 del Consejo de Seguridad, la MONUSCO está autorizada a apoyar un alto el fuego permanente. Un primer equipo de cascos azules será desplegado en Uvira para respaldar el mecanismo de vigilancia, sin que ello implique un retorno pleno de la misión al Sud-Kivu.


