Cientos de eruditos, académicos y responsables políticos procedentes de distintas partes del mundo participaron el martes en la ceremonia de apertura de la sexta edición de la Conferencia Africana para la Promoción de la Paz, celebrada en el Centro Internacional de Conferencias Moktar Ould Daddah de Nuakchot. El evento, que se prolongará hasta el 12 de febrero bajo el lema «África y la construcción de la esperanza», estuvo marcado por la entrega del Premio Africano de la Paz al presidente de Chad y por reiterados llamamientos a restaurar los valores de paz en el continente.
Una asistencia récord caracterizó la inauguración de esta sexta edición, el martes 10 de febrero, con la presencia de cientos de participantes de todo el mundo. La ceremonia contó con altos responsables y figuras religiosas, y estuvo centrada en los desafíos de la paz en África, además de la entrega del Premio Africano para la Promoción de la Paz al presidente chadiano Mahamat Idriss Déby Itno.
En su discurso inaugural, el presidente de la conferencia, el jeque Abdallah ben Bayyah, expresó la gratitud de los participantes al presidente mauritano Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani y al gobierno por su apoyo constante a los esfuerzos de paz en África. Asimismo, transmitió a los asistentes los saludos del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, quien comparte el compromiso de promover y consolidar la paz en África y en el mundo.
El erudito subrayó que el continente africano, considerado «el futuro del mundo por la riqueza de sus recursos humanos y naturales», enfrenta tensiones internas, rivalidades internacionales y desafíos de seguridad que ponen a prueba la cohesión de las naciones. «La esperanza de la que hablamos no es un simple consuelo espiritual, sino una energía ética fundacional que protege contra el nihilismo y orienta la voluntad humana hacia la justicia», afirmó, advirtiendo que la alternativa es la desesperación, terreno fértil para el extremismo, la violencia y la corrupción.
Llamó a sabios y dirigentes a asumir la responsabilidad del consejo sincero para que «las espadas de la discordia sean envainadas», recordando que «la paz es la clave de la esperanza».
Por su parte, el primer ministro mauritano, Moctar Ould Djay, destacó el papel de Abdallah ben Bayyah en la promoción de los fines universales de la sharía para fomentar la tolerancia y la fraternidad.
El ministro marroquí de Habices y Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, instó a restaurar la ética de la paz y a combatir las narrativas que vinculan el islam con el terrorismo. El secretario general adjunto de la Organización de Cooperación Islámica, Youssef Al-Dobeay, llamó a reforzar el discurso religioso ilustrado para proteger a la juventud africana.
Uno de los momentos centrales fue la entrega del Premio Africano para la Promoción de la Paz al representante del presidente chadiano, en reconocimiento a las contribuciones de Chad a la estabilidad regional y a su respuesta humanitaria ante los desplazamientos forzados.
Según los organizadores, la conferencia aspira a servir como plataforma para la elaboración de políticas e iniciativas concretas que refuercen la estabilidad y el desarrollo del continente. Las sesiones de trabajo continuarán hasta el 12 de febrero, con debates sobre los desafíos de la paz y la estabilidad en África.


