El Consejo de Administración del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó el desembolso inmediato de 24,08 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes a unos 33,2 millones de dólares, tras completar la cuarta revisión del acuerdo de 48 meses suscrito en septiembre de 2023 en el marco del Servicio de Crédito Ampliado.
Con este nuevo tramo, el apoyo total otorgado a Burkina Faso asciende a 120,4 millones de DEG, es decir, cerca de 165,8 millones de dólares.
En la misma reunión, el FMI dio luz verde a un nuevo acuerdo bajo el Servicio para la Resiliencia y la Sostenibilidad (RSF, por sus siglas en inglés), por un monto de 90,3 millones de DEG (unos 124,3 millones de dólares), válido hasta septiembre de 2027. Los desembolsos vinculados a este mecanismo, orientado a reforzar la adaptación climática, se efectuarán tras la primera revisión del programa.
El organismo destacó la mejora de los indicadores macroeconómicos del país. El crecimiento del PIB real se aceleró al 5 % en 2025, impulsado principalmente por la minería artesanal de oro, mientras que la inflación cayó a -0,5 % gracias al descenso de los precios de los alimentos. Asimismo, la balanza por cuenta corriente pasó de un déficit del 3,4 % del PIB en 2024 a un superávit estimado del 1,1 % en 2025, apoyado en las exportaciones auríferas, y el déficit presupuestario se redujo por debajo del 4 % previsto.
El FMI valoró positivamente el cumplimiento de los criterios cuantitativos y estructurales del programa, aunque subrayó la necesidad de continuar las reformas, especialmente en el sector energético y en materia de gobernanza.
El nuevo financiamiento climático buscará integrar los riesgos ambientales en la gestión pública y movilizar inversiones verdes, en un país donde la agricultura de subsistencia sostiene a cerca del 80 % de la población.


