Guinea reaccionó enérgicamente a las acusaciones de Sierra Leona sobre un incidente fronterizo, asegurando que fueron militares sierraleoneses quienes penetraron en su territorio. Conakry afirma haber detenido a dieciséis soldados y confiscado su material, al tiempo que llamó a reforzar la vigilancia para proteger la integridad territorial.
En un comunicado firmado por el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, general Ibrahima Sory Bangoura, Guinea indicó que el domingo 22 de febrero decenas de soldados sierraleoneses armados ingresaron en el distrito de Koudaya, subprefectura de Sandénia, prefectura de Faranah, a 1,4 kilómetros de la frontera, donde instalaron una tienda de campaña y izaron su bandera.
Las Fuerzas Armadas guineanas intervinieron y detuvieron a dieciséis soldados sierraleoneses, incautando su equipo antes de entregarlo a la policía judicial para investigación. El Estado Mayor elogió la “rapidez y el sentido del deber” de sus tropas e instó a todas las fuerzas de defensa y seguridad a reforzar la vigilancia.
Por su parte, Sierra Leona había acusado previamente a militares guineanos de cruzar la frontera el lunes 23 de febrero en la localidad de Kaleyereh, distrito de Falaba. Según Freetown, los soldados detenidos estaban construyendo un puesto fronterizo. Las autoridades sierraleonesas anunciaron gestiones diplomáticas para lograr su liberación “segura e incondicional” y el envío de una misión de verificación.
Aunque ambas partes reconocen el incidente, persisten desacuerdos sobre quién fue el responsable, la fecha y el lugar exacto de los hechos.
Las tensiones reavivan las disputas en torno a una frontera heredada de la época colonial cuyo trazado sigue siendo objeto de controversia, y no se descarta la mediación de la CEDEAO si fracasan las vías diplomáticas bilaterales.


