El ministro egipcio de Recursos Hídricos y Riego, Hani Sewilam, reiteró el compromiso de El Cairo de fortalecer la cooperación con los países de la cuenca del Nilo durante una visita oficial a Sudán del Sur.
Según el Ministerio egipcio, la presencia de la misión de irrigación en Sudán del Sur refleja la voluntad de Egipto de apoyar la integración y la cooperación entre los Estados ribereños. La visita incluyó un recorrido por la misión de irrigación egipcia en Juba y la participación en las celebraciones del Día del Nilo.
La misión supervisa varios proyectos bilaterales destinados a mejorar las condiciones de vida de las comunidades locales, como la perforación de pozos de agua subterránea, la limpieza de cursos fluviales invadidos por plantas acuáticas y la asistencia técnica en la gestión de los recursos hídricos.
Durante un encuentro con expertos egipcios y personal sursudanés, Sewilam examinó el estado de avance de los proyectos en curso y las perspectivas para reforzar la cooperación en el sector del agua. Subrayó que estas iniciativas se enmarcan en una lógica de desarrollo sostenible y contribuyen a consolidar las relaciones bilaterales entre El Cairo y Juba.
El ministro calificó los proyectos en Sudán del Sur como un “modelo concreto” de cooperación entre los países de la cuenca del Nilo, integrándolos en los esfuerzos más amplios de Egipto para apoyar el desarrollo en África, especialmente en los ámbitos del agua y la irrigación.
Al margen de su visita, participó en las celebraciones del Día del Nilo en Juba, donde destacó el papel de la Iniciativa de la Cuenca del Nilo como marco global de diálogo y coordinación. Consideró que el proceso consultivo en torno al acuerdo marco de la cuenca constituye la vía más pragmática para alcanzar un consenso inclusivo entre los Estados miembros.
Sewilam llamó a acelerar este proceso con miras a establecer una comisión global de la cuenca del Nilo, advirtiendo al mismo tiempo contra cualquier medida unilateral que pueda debilitar los esfuerzos colectivos. Asimismo, insistió en la importancia de implicar a las comunidades locales, a los jóvenes y a las mujeres en la gobernanza del agua, subrayando su papel en la gestión sostenible de los recursos y en la estabilidad regional.


