Los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán provocaron el sábado una serie de cancelaciones de vuelos con origen y destino en Marruecos, en un contexto de cierre de espacios aéreos en la región del Golfo.
Varias aerolíneas suspendieron sus conexiones hacia Oriente Medio tras los ataques, generando perturbaciones inmediatas en el tráfico regional. En Marruecos, la compañía nacional Royal Air Maroc (RAM) anuló su vuelo previsto el 28 de febrero con destino a Doha, según una fuente autorizada de la empresa.
El vuelo de regreso Doha–Casablanca también fue cancelado tras la decisión de cerrar el espacio aéreo catarí debido al deterioro de la situación de seguridad. La medida afectó igualmente a un vuelo de Qatar Airways programado desde el aeropuerto Mohammed V de Casablanca hacia el aeropuerto internacional Hamad de Doha.
Otras rutas estratégicas también resultaron impactadas. Un avión de Emirates con destino a Dubái tuvo que regresar cuando se aproximaba a su destino, debido a restricciones en determinados espacios aéreos del Golfo. Asimismo, Royal Air Maroc canceló su vuelo nocturno Casablanca–Dubái y el trayecto de regreso previsto para el domingo.
Estas interrupciones se producen en un contexto en el que las aerolíneas deben equilibrar las exigencias de seguridad con la continuidad operativa. El cierre temporal de espacios aéreos, los desvíos y las cancelaciones generan costos adicionales y afectan tanto a los pasajeros como a las cadenas logísticas entre Marruecos y Oriente Medio.
Hasta el momento, no se ha precisado la duración de las restricciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre la normalización del tráfico en los próximos días.


