Una ofensiva militar conjunta llevada a cabo el sábado por Washington y Tel Aviv contra objetivos iraníes desencadenó una respuesta inmediata de Teherán, lo que hace temer una importante escalada en Oriente Medio, según fuentes coincidentes citadas por Reuters, AP News y The Guardian.
Estados Unidos e Israel realizaron una serie de bombardeos contra blancos en Irán, marcando una escalada significativa de las tensiones regionales. Según Reuters, Israel anunció haber lanzado un “ataque preventivo” en coordinación con Estados Unidos, dirigido especialmente contra instalaciones vinculadas a los programas nuclear y balístico iraníes, tras meses de tensiones y el fracaso de las negociaciones diplomáticas. Se reportaron explosiones en Teherán, cerca de instalaciones sensibles del poder.
Por su parte, AP News informó que la ofensiva conjunta alcanzó instalaciones militares y gubernamentales, incluidas zonas próximas a la oficina del líder supremo Ali Jamenei, y se enmarca en “operaciones de combate mayores” anunciadas por el presidente estadounidense. El Financial Times y Reuters mencionan además una campaña militar prevista para prolongarse durante varios días y planificada con antelación por Washington y Tel Aviv.
El ataque se produce en un contexto de fuerte tensión en torno al programa nuclear iraní y sus capacidades balísticas, con Israel justificando su acción por la necesidad de neutralizar una amenaza considerada inminente.
En respuesta, Irán prometió una “represalia aplastante” y lanzó misiles y drones hacia Israel, activando sirenas de alerta y sistemas de defensa en varias regiones del país, según AP News. Las autoridades israelíes declararon el estado de emergencia, cerraron su espacio aéreo y pidieron a la población permanecer cerca de refugios ante la posibilidad de nuevos ataques, informó The Guardian.
Ambos países cerraron también su espacio aéreo y colocaron infraestructuras civiles y hospitalarias en máxima alerta, mientras la comunidad internacional expresa preocupación por una posible expansión del conflicto a todo Oriente Medio.
Este enfrentamiento directo entre Israel, Estados Unidos e Irán incrementa el riesgo de una desestabilización prolongada de la región y de un agravamiento de las tensiones de seguridad a nivel internacional.


