El Reino de Marruecos y el Reino de Bélgica subrayaron, el lunes 2 de marzo en Rabat, su determinación común de elevar su relación bilateral a un nivel estratégico, basado en un diálogo político profundo, una cooperación económica dinámica y una concertación estrecha sobre cuestiones regionales e internacionales.
Al término de sus conversaciones, el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, y el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores, Asuntos Europeos y Cooperación al Desarrollo del Reino de Bélgica, Maxime Prévot, destacaron la solidez de los vínculos históricos que unen a ambos países.
Ambos responsables elogiaron la calidad del diálogo político bilateral, marcado por una confianza renovada y una voluntad compartida de inscribir la cooperación en una lógica de complementariedad y proyección hacia el futuro. Expresaron asimismo su compromiso de estructurar aún más los mecanismos de concertación para acompañar la evolución de las prioridades estratégicas de los dos países.
En el ámbito económico, los dos ministros acordaron fomentar inversiones y asociaciones en sectores de alto valor añadido, como la transición energética, las infraestructuras sostenibles, la economía verde y la innovación industrial. Destacaron el papel de Marruecos como plataforma de acceso al continente africano y el de Bélgica como hub estratégico europeo.
Por otra parte, ambos países reafirmaron su apego al multilateralismo efectivo, al respeto del derecho internacional y a la promoción de soluciones políticas negociadas a las crisis regionales, subrayando la importancia de una coordinación reforzada en los foros internacionales, especialmente en cuestiones relacionadas con la seguridad, el clima y el desarrollo.
Los dos ministros acordaron reforzar los intercambios parlamentarios e institucionales, así como los contactos entre actores económicos y académicos, con el fin de consolidar una asociación moderna, equilibrada y orientada a la innovación, que refleje la profundidad de una relación de amistad llamada a desarrollarse aún más en los próximos años.
En lo relativo a la cuestión del Sáhara, Bélgica reafirmó su apoyo claro y constante a la Iniciativa de Autonomía bajo soberanía marroquí, considerándola “la base más adecuada, seria, creíble y realista” para alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable al diferendo regional , según el comunicado conjunto publicado al término de las conversaciones.
El ministro belga subrayó que esta posición se inscribe en la continuidad de la expresada en la Declaración conjunta firmada en Bruselas el 23 de octubre de 2025, así como en el reconocimiento de la importancia existencial de esta cuestión para el Reino de Marruecos, situando claramente la región del Sáhara en el marco de la soberanía y la unidad nacional marroquí.
El jefe de la diplomacia belga añadió que actuará en consecuencia tanto en el plano diplomático como en el económico, precisando que la posición de Bélgica se enmarca en el respeto del derecho internacional.


