El gobierno de Malí distribuyó el 12 de marzo de 2026 más de 18,4 mil millones de francos CFA a las colectividades territoriales a través del Fondo Minero de Desarrollo Local, en el marco de la reforma del sector extractivo impulsada tras la adopción del nuevo código minero.
La entrega de los fondos se realizó en el palacio presidencial de Koulouba, durante una ceremonia presidida por el jefe de la transición, el general Assimi Goïta, en presencia del primer ministro, miembros del gobierno y responsables del Consejo Nacional de Transición.
El Fondo Minero de Desarrollo Local fue creado para redirigir parte de los ingresos de la explotación de recursos naturales hacia las comunidades locales, con el objetivo de financiar infraestructuras básicas, programas sociales y proyectos de desarrollo en las zonas afectadas por la actividad minera.
Según las autoridades, la mitad del monto se destina a las comunas situadas en zonas de explotación minera, mientras que otra parte se distribuye entre otras colectividades de esas mismas regiones. Además, un mecanismo de compensación permite extender los beneficios a otras regiones del país.
Este fondo se financia principalmente con una parte de las regalías mineras pagadas al Estado y con contribuciones calculadas sobre la facturación de las empresas mineras que operan en el territorio maliense.
Malí es uno de los principales productores de oro de África del Oeste, y la minería constituye uno de los pilares de su economía, representando una parte importante de las exportaciones y de los ingresos fiscales del Estado.
Además del oro, el país impulsa nuevos proyectos en minerales estratégicos como el litio, en línea con la creciente demanda mundial de metales vinculados a la transición energética. Las autoridades sostienen que la redistribución de estos recursos permitirá financiar infraestructuras, servicios sociales y proyectos de acceso al agua y a la energía en las comunas beneficiarias.


