El ejército de Malí anunció la neutralización de unos 40 combatientes y la liberación de 12 rehenes tras una operación militar en la región occidental de Kayes.
La ofensiva, desarrollada del 14 al 21 de marzo en el marco de la operación Dougoukoloko, permitió desmantelar varias bases insurgentes, incluidas dos posiciones estratégicas en Médina-Kayes.
Según el Estado Mayor, entre los abatidos figura un dirigente considerado importante dentro de los grupos armados.
Las fuerzas malienses también incautaron un importante arsenal, compuesto por armas, municiones, drones kamikaze, equipos de comunicación y más de 3.000 litros de combustible.
Asimismo, se recuperaron tres vehículos, entre ellos un autobús de la compañía SONEF, que serán devueltos a sus propietarios.
Los 12 rehenes liberados fueron atendidos médicamente antes de ser reunidos con sus familias.
La operación se inscribe en la continuidad de acciones militares previas en Ambidédi y Diboli, destinadas a reforzar la seguridad en esta zona estratégica del oeste del país.

