Una petición nacional impulsada por la iniciativa Jil Zed Tunisie reclama la dimisión «inmediata y pacífica» del presidente Kaïs Saïed y la celebración de elecciones presidenciales anticipadas, en un contexto de crecientes críticas por la concentración del poder y la situación económica y social del país.
Una iniciativa ciudadana que reclama la salida del presidente tunecino Kaïs Saïed fue presentada públicamente el lunes 10 de agosto. Definida como una «petición nacional abierta», llama a los tunecinos a retirar su confianza al jefe del Estado y exige su retirada pacífica del poder, así como un regreso a las urnas. Sus promotores afirman que pretenden evitar una salida de la crisis mediante «el caos» y defienden el principio de que «la democracia se reforma mediante la democracia».
El texto formula duras críticas contra la gestión de Kaïs Saïed desde la concentración de poderes en sus manos en 2021. Sus autores consideran que el presidente dispuso de una «oportunidad histórica» para reformar las instituciones y luchar contra la corrupción, pero que, por el contrario, habría instaurado un poder fuertemente personalizado. También denuncian el recurso recurrente, en el discurso oficial, a las acusaciones de «complot» y «especulación» para explicar las dificultades que atraviesa el país.
La petición pone especial énfasis en las libertades públicas. Acusa al poder de haber reducido el espacio para el debate político, obstaculizado la actividad de la sociedad civil y sindical y debilitado los contrapoderes. Los firmantes denuncian asimismo lo que consideran una marginación de las competencias nacionales en beneficio de responsables seleccionados más por su lealtad que por su experiencia. Estas acusaciones, formuladas por los autores de la petición, no constituyen, sin embargo, por sí mismas constataciones institucionales independientes.
En el ámbito económico y social, el documento critica duramente la política aplicada desde 2021. Señala el desempleo, el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades de los servicios públicos, al tiempo que cuestiona algunas de las iniciativas emblemáticas de la Presidencia. Las «empresas comunitarias», presentadas por Kaïs Saïed como un instrumento de desarrollo local, son acusadas por los promotores de la petición de movilizar recursos financieros sin haber demostrado su capacidad para generar suficiente riqueza y empleo. El Consejo Nacional de Regiones y Distritos también es presentado como una estructura burocrática costosa.
Los autores citan además la situación medioambiental en Gabès y la tragedia de los migrantes desaparecidos de Zarzis entre los casos que ilustran, según ellos, las deficiencias de la acción pública. Consideran que el discurso soberanista del presidente contrasta con las persistentes dificultades económicas y el aislamiento que atribuyen a sus decisiones políticas.
La petición reclama finalmente tres medidas: la dimisión pacífica de Kaïs Saïed, la organización de elecciones presidenciales anticipadas «libres y transparentes» y una mayor participación de los jóvenes y de las competencias nacionales en la conducción del Estado. La iniciativa Jil Zed Tunisie asegura que la identidad y los datos personales de quienes firmen el texto permanecerán confidenciales.
SG/RT/APA

