La administración Trump está reevaluando su compromiso en las operaciones de mantenimiento de la paz, incluida la MINURSO, a medida que se aproxima una cita diplomática en el Consejo de Seguridad.
Estados Unidos ha iniciado una revisión estratégica de su participación en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, incluyendo la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), según declaraciones oficiales en Nueva York. Esta iniciativa se produce a pocas semanas de la sesión de abril del Consejo de Seguridad dedicada a este expediente, en el marco de una redefinición más amplia de las prioridades diplomáticas de Washington.
«Estamos llevando a cabo una revisión estratégica de la fuerza de mantenimiento de la paz presente en el Sáhara desde hace 50 años», declaró el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz. Según explicó, este enfoque busca evitar la prolongación indefinida de misiones consideradas poco concluyentes. El diplomático insistió en la necesidad de reorientar los dispositivos internacionales hacia formatos más eficaces y alineados con los intereses estratégicos estadounidenses.
Este planteamiento se inscribe en una política global de racionalización de las operaciones onusianas. El secretario de Estado, Marco Rubio, había mencionado en febrero la intención de poner fin a las misiones consideradas «costosas e ineficaces».
Washington cita varios precedentes recientes, entre ellos el cierre de la misión de asistencia en Irak, que generó un ahorro anual estimado en 87 millones de dólares (alrededor de 80 millones de euros), así como la reducción prevista de 25 millones de dólares (cerca de 23 millones de euros) vinculada a la misión política especial en Yemen.
Las autoridades estadounidenses subrayan que esta estrategia también busca promover formatos de resolución de conflictos más específicos, privilegiando procesos políticos estructurados. Washington pretende implicarse directamente en las dinámicas de resolución, al tiempo que se opone a iniciativas consideradas contrarias a sus intereses o a los de sus aliados en los foros multilaterales.
Esta reevaluación se produce en un contexto en el que diversos análisis cuestionan la eficacia de la MINURSO respecto a su mandato inicial. Algunos observadores estiman que la misión no ha logrado desbloquear de manera duradera la situación, manteniendo un statu quo prolongado. No obstante, ciertos expertos señalan una evolución en los parámetros del dossier, con un creciente respaldo internacional al plan de autonomía propuesto por Marruecos como base de solución.
En este contexto, Estados Unidos reafirma su compromiso con una solución política negociada y mutuamente aceptable. Su enfoque busca alentar a las partes a inscribirse en un marco de diálogo pragmático, susceptible de conducir a una salida duradera, al tiempo que redefine el papel de los mecanismos internacionales existentes.


