El jefe de Gobierno de Marruecos, Aziz Akhannouch, presidió el lunes 30 de marzo en Rabat la primera reunión de la comisión ministerial encargada de hacer seguimiento a las repercusiones de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio sobre la economía nacional.
La guerra llevada a cabo por Israel y Estados Unidos contra Irán desde el 28 de febrero ha provocado un fuerte aumento de los precios del combustible a escala mundial. Marruecos figura entre los países más afectados debido a su dependencia de las importaciones, que cubren aproximadamente el 94 % de sus necesidades energéticas.
Durante la reunión, los distintos departamentos presentaron exposiciones sobre los escenarios de impacto de esta crisis en la economía nacional, así como sobre los mecanismos destinados a preservar el poder adquisitivo de los ciudadanos frente a sus posibles repercusiones, en un contexto internacional marcado por la persistencia de la incertidumbre, según un comunicado del departamento del jefe de Gobierno.
En el marco de los trabajos de esta comisión, que se reunirá periódicamente y cuando sea necesario para adoptar las medidas adecuadas según la evolución de la coyuntura internacional, se decidió continuar con el apoyo al gas butano —cuyos precios en el mercado internacional han aumentado más de un 68 % desde el inicio de la crisis a comienzos de marzo— sin repercutir este incremento en el precio actual de la bombona, así como mantener el apoyo a las tarifas de la electricidad para conservar su nivel actual, añade la misma fuente.
Ante el fuerte encarecimiento de los productos petrolíferos en los mercados internacionales y su impacto en el mercado nacional, «se procederá al inicio del pago de una ayuda directa y excepcional a los profesionales del sector del transporte de mercancías y de personas, correspondiente al periodo del 15 de marzo al 15 de abril, tras el tratamiento de las solicitudes registradas en la plataforma electrónica dedicada, que superan las 87.000», indicó el Gobierno marroquí.
Al igual que la operación implementada en 2022, esta ayuda beneficiará a varias categorías, entre ellas el transporte público de pasajeros, el transporte mixto en zonas rurales, el transporte de mercancías por cuenta ajena, el transporte de personal, el transporte escolar, el transporte turístico, los vehículos de remolque, los taxis de primera y segunda categoría y los autobuses urbanos.
Esta medida tiene como objetivo garantizar el abastecimiento regular de los mercados y asegurar la continuidad de los servicios de transporte público a las mismas tarifas, sin repercusiones para los ciudadanos, al tiempo que se exige a los profesionales beneficiarios el respeto estricto de los precios vigentes.
La semana pasada, el Gobierno aprobó la concesión de una ayuda financiera directa a los profesionales del transporte para mitigar los efectos del aumento de los precios del combustible, con montos que oscilan entre 1.600 y 6.200 dirhams (aproximadamente entre 160 y 620 dólares), según el tipo de transporte.
La reunión de la comisión contó con la participación de varios miembros del Gobierno, así como de responsables de instituciones estratégicas, entre ellas la Oficina Nacional de Electricidad y de Agua Potable.


