El Gobierno de Argelia ha responsabilizado a fabricantes e importadores por la escasez de medicamentos, acusándolos de retener productos pese a la existencia de stock.
El ministro de Industria Farmacéutica, Ouassim Kouidri, señaló disfunciones en la distribución y prácticas que agravan las tensiones en las farmacias.
Una investigación oficial indica que algunos medicamentos considerados escasos permanecen almacenados en manos de operadores del sector.
Las autoridades han ordenado la liberación inmediata de los stocks en un plazo de entre 48 horas y cinco días, junto con inspecciones y posibles sanciones.
El Gobierno advierte que podrían retirarse licencias en caso de prácticas ilegales como la especulación o la retención.
Más allá de estas medidas, la situación revela problemas estructurales del sistema farmacéutico, como la dependencia de importaciones, la regulación de precios y las dificultades administrativas.


