Mali lanzó el 2 de abril de 2026 una nueva evaluación nacional de riesgos vinculados al blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
La iniciativa, presentada en Bamako bajo la presidencia del ministro de Economía y Finanzas Alousseni Sanou, busca actualizar el análisis de riesgos y reforzar la respuesta institucional.
El proceso reúne a múltiples sectores del Estado, reflejando la dimensión transversal del problema entre seguridad, economía y justicia.
La CENTIF desempeña un papel central en la recopilación y análisis de información financiera sospechosa.
El peso de la economía informal, estimada en alrededor de un tercio del PIB, y la importancia del sector aurífero —con más de 42 toneladas producidas en 2025— aumentan los riesgos de circulación de fondos ilícitos.
Esta evaluación se enmarca en la preparación de la revisión internacional prevista para 2027, con el objetivo de fortalecer la credibilidad del sistema financiero y mejorar la lucha contra el crimen económico y el terrorismo.


