La Unión Africana, la Comisión Económica para África, el Banco Africano de Desarrollo y el PNUD advierten que el conflicto en Oriente Medio representa una seria amenaza para las economías africanas.
Según una nota conjunta, la prolongación del conflicto intensifica las perturbaciones en las rutas marítimas y en las cadenas de suministro de energía y fertilizantes, aumentando el riesgo de una desaceleración económica en el continente.
La crisis podría evolucionar hacia un aumento del costo de la vida, impulsado por el encarecimiento del combustible y de los alimentos, así como por mayores costos de transporte, tensiones cambiarias y restricciones presupuestarias.
El impacto es especialmente preocupante dado que Oriente Medio representa una parte significativa del comercio africano, y las interrupciones en el suministro de fertilizantes podrían afectar gravemente la producción agrícola.
Estas tensiones podrían agravar la inseguridad alimentaria y afectar de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables, en un contexto ya marcado por fragilidades económicas.
Las instituciones recomiendan reforzar la seguridad energética, acelerar la integración regional a través de la ZLECAf y desarrollar mecanismos financieros que fortalezcan la resiliencia de las economías africanas.


