El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la decisión de Irán de reabrir el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
El anuncio fue realizado por el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, quien indicó que el tránsito de buques comerciales queda completamente autorizado durante el período de tregua en la región.
Trump reaccionó positivamente a la medida, calificándola como un avance importante en el marco de las negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin al conflicto.
La apertura del estrecho se produce en un contexto de alto el fuego en Oriente Medio, aunque no se ha precisado si se refiere a la tregua entre Israel y Hezbollah o a la acordada entre Estados Unidos e Irán.
Tras el anuncio, los precios del petróleo registraron una fuerte caída en los mercados internacionales.
El barril de Brent perdió más del 10 %, mientras que el West Texas Intermediate cayó más del 11 %, reflejando el impacto inmediato de la reapertura sobre la oferta global.


