Marruecos prevé una producción cerealera de nueve millones de toneladas en 2026, tras varios años marcados por un déficit de precipitaciones, según un anuncio oficial realizado en Mequínez durante la apertura del Salón Internacional de la Agricultura.
Esta mejora se explica principalmente por el retorno de las lluvias, que han permitido reactivar las capacidades productivas del sector agrícola. El ministro de Agricultura, Ahmed El Bouari, indicó que esta previsión llega tras «siete años de sequía» que afectaron los rendimientos.
La campaña agrícola 2025-2026 refleja un cambio climático favorable, con precipitaciones que impulsaron tanto la siembra como el desarrollo de los cultivos, rompiendo la tendencia de caída de la producción.
En términos agronómicos, las superficies cosechadas alcanzan los 3,9 millones de hectáreas, lo que evidencia la expansión de las áreas cultivadas en un entorno más propicio.
Estas estimaciones coinciden con previsiones previas de operadores del sector, que ya habían ajustado al alza sus expectativas ante la mejora de las condiciones climáticas.
Aunque no se han detallado los efectos sobre las importaciones, la cifra de nueve millones de toneladas se perfila como un indicador clave para evaluar la campaña agrícola y su impacto en la seguridad alimentaria del país.

