Zambia da un paso importante en la transformación de su sector energético con la puesta en servicio de una central solar de 250 megavatios en Leopards Hill, acompañada de un sistema de almacenamiento mediante baterías de 150 megavatios en Kyindu Farms, en el distrito de Chongwe.
El presidente Hakainde Hichilema calificó este proyecto como un punto de inflexión decisivo hacia una matriz energética más sólida y mejor adaptada a los desafíos climáticos. Se trata de una de las mayores inversiones privadas jamás realizadas en energías renovables en Zambia.
Impulsado por las reformas emprendidas en el sector energético, este programa tiene como objetivo reducir la histórica dependencia del país de la energía hidroeléctrica, a menudo debilitada por las sequías. El sistema de almacenamiento permitirá conservar el excedente de energía solar y redistribuirlo en períodos de alta demanda, mejorando así la estabilidad de la red y limitando los cortes.
Según el jefe de Estado, esta iniciativa refleja la creciente confianza de los inversores en las políticas energéticas del gobierno, que fomentan la participación del sector privado y las asociaciones público-privadas. También destacó las repercusiones positivas previstas para la economía nacional y el crecimiento inclusivo.
Una vez plenamente operativo, el proyecto contribuirá a diversificar de manera significativa las fuentes de energía del país. El presidente también hizo un llamado a las poblaciones locales para proteger esta infraestructura, considerada un patrimonio común.
Este lanzamiento se inscribe en una dinámica más amplia de aceleración de las energías renovables en Zambia, tras varios años marcados por escasez de electricidad debido a la disminución de los niveles de agua en las presas.
El gobierno apuesta ahora por la energía solar, eólica y otras alternativas para asegurar el suministro energético y apoyar el desarrollo industrial.

