A pesar de la retirada de Malí de sus filas en enero de 2025, la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) condenó firmemente este domingo los ataques coordinados que golpearon al país la víspera, llamando a una movilización colectiva contra el terrorismo en la subregión.
En un comunicado publicado desde Abuya, la organización califica los ataques del 25 de abril como «actos odiosos» que revelan «la naturaleza bárbara de sus autores, que continúan amenazando la paz, la seguridad y la estabilidad en toda la subregión de África del Oeste». La CEDEAO llama «a todos los Estados, fuerzas de seguridad, mecanismos regionales y poblaciones de África del Oeste a unirse y movilizarse en un esfuerzo coordinado para luchar contra este flagelo».
Asimismo, presenta sus «sinceras condolencias a las familias de las víctimas» y expresa «su plena solidaridad con el pueblo y las autoridades de la República de Malí».
La reacción de la organización es tanto más significativa cuanto que Bamako abandonó sus filas hace más de un año. Ilustra que, más allá de las tensiones políticas, la solidaridad en materia de seguridad regional sigue siendo una realidad frente al terrorismo.
Dakar y Nuakchot también movilizados
La CEDEAO no está sola. El presidente senegalés Bassirou Diomaye Faye, cuyo país es miembro de la organización regional, condenó «con la mayor firmeza los ataques terroristas perpetrados contra la República hermana de Malí», asegurando que «Senegal permanecerá firme junto a Malí para trabajar conjuntamente, con los países de la subregión, en la restauración de la paz y la seguridad en nuestro espacio común».
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Mauritania expresó «la total solidaridad» de Nuakchot con Bamako, reafirmando sus «lazos de fraternidad y buena vecindad» con Malí y deseando al país «superar esta prueba en el menor tiempo posible».
Estas reacciones se suman a la de la Unión Africana, cuyo presidente de la Comisión, Mahmoud Ali Youssouf, había condenado firmemente los ataques y reafirmado el compromiso «constante e inquebrantable» de la organización en favor de la paz en Malí y en la región del Sahel.
El JNIM y el FLA reivindican ofensivas coordinadas
Estas condenas se producen mientras el JNIM, afiliado a Al Qaeda, y el Frente de Liberación del Azawad han reivindicado conjuntamente los ataques. El JNIM afirma haber atacado la residencia del presidente Assimi Goïta, la sede del ministro de Defensa y el aeropuerto internacional Modibo Keïta, mientras que el FLA reivindica el «control total de Kidal». Ese mismo día, el JNIM también reivindicó el asesinato de un capitán del ejército maliense en Goundam, en la región de Tombuctú.
Por su parte, el Estado Mayor maliense anunció la neutralización de «varios centenares de terroristas» y aseguró que «la situación está totalmente bajo control». El gobernador del distrito de Bamako decretó un toque de queda de 72 horas, de 21:00 a 06:00, una medida poco común cuyo último precedente se remonta a la pandemia de Covid-19 en 2020.


