El presidente de la Transición de Mali, Assimi Goïta, reapareció públicamente este martes al recibir en Bamako al embajador de Rusia, Igor Gromyko, tres días después de los ataques coordinados del 25 de abril.
El encuentro se centró en la situación de seguridad y en la cooperación entre Bamako y Moscú, con Rusia reafirmando su apoyo al Mali en la lucha contra el terrorismo.
La reaparición se produce tras varios días de ausencia pública del mandatario, en un contexto marcado por la muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara, durante los ataques.
Estas ofensivas, atribuidas al JNIM y al Frente de Liberación del Azawad, afectaron varios puntos estratégicos, incluida la ciudad de Kati.
El contexto también está marcado por interrogantes sobre la presencia rusa, tras informaciones sobre la retirada de fuerzas en Kidal, retomada por rebeldes según varias fuentes.
Aunque las autoridades afirman que la situación está bajo control, la aparición de Goïta busca reafirmar la continuidad del poder y la solidez de la alianza con Rusia.

