Frente al recrudecimiento de los ataques en el Sahel, el presidente de Senegal llama a tratar la amenaza terrorista como un desafío continental y a reforzar la coordinación entre los Estados de África del Oeste.
El presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, abogó el sábado por una respuesta africana concertada ante el aumento del terrorismo en la subregión, estimando que la situación de seguridad en Malí afecta directamente a los países vecinos, incluido Senegal.
«Todo lo que ocurre en Malí afecta a Senegal y viceversa. Estamos unidos por la historia. Son nuestros hermanos», declaró el jefe de Estado en una entrevista concedida a la prensa local, insistiendo en la necesidad de convertir la lucha contra el terrorismo en «un asunto africano».
El presidente evocó una cooperación activa con Bamako, basada en el intercambio de información de inteligencia y patrullas conjuntas. También destacó medidas de solidaridad económica, especialmente en el puerto de Dakar, para facilitar el tránsito de mercancías malienses.
En el seno de la Comunidad Económica de los Estados de África del Oeste (CEDEAO), Faye llamó a reforzar los mecanismos colectivos, en particular la activación de una fuerza regional en espera, reconociendo al mismo tiempo «incomprensiones» relacionadas con la retirada de la Alianza de los Estados del Sahel (AES).
Asimismo, subrayó que ningún país está a salvo de ataques terroristas, citando como ejemplo a Estados Unidos, golpeado durante los atentados del 11 de septiembre de 2001.
«Las discusiones continúan. Debemos movilizarnos para aportar respuestas regionales», concluyó.
Estas declaraciones se producen en un contexto de aumento de los ataques en Malí, atribuidos a grupos armados activos en el Sahel, en un escenario marcado por la reconfiguración de las alianzas de seguridad regionales.


