El ministro maliense de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Diop, excluyó firmemente cualquier negociación con grupos armados terroristas, reafirmando que las autoridades de transición solo están abiertas al diálogo dentro del marco republicano.
Durante un encuentro con el cuerpo diplomático en Koulouba, Diop distinguió entre diálogo político y compromiso con organizaciones terroristas, en un contexto marcado por los ataques del 25 de abril que dejaron numerosas víctimas, incluido el ministro de Defensa, Sadio Camara.
El ministro rechazó cualquier diálogo con el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), afiliado a Al Qaeda y sancionado por el Consejo de Seguridad de la ONU, así como con el Frente de Liberación del Azawad (FLA), al que acusó de aliarse con organizaciones terroristas.
No obstante, el gobierno mantiene abiertos mecanismos como los Acuerdos Nacionales de Reconciliación y el Diálogo Intermaliense, considerados los únicos marcos legítimos de concertación. También continúa la reintegración de combatientes que hayan renunciado a la lucha armada.
Diop subrayó que la respuesta a la crisis debe ser integral, combinando dimensiones militares, geopolíticas, sociales y de desarrollo, y reafirmó la determinación de Mali de erradicar el terrorismo en su territorio y en el espacio de la Alianza de Estados del Sahel (AES), en cooperación con Burkina Faso, Níger y Rusia.


