El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune presidió una reunión de trabajo dedicada a los últimos preparativos de las elecciones legislativas previstas para el 2 de julio, según un comunicado de la Presidencia. El escrutinio permitirá elegir a 407 diputados por un mandato de cinco años.
Las autoridades afirman que el proceso se desarrolla bajo un dispositivo integral destinado a garantizar un voto “limpio, honesto y transparente”, tanto en el territorio nacional como entre la diáspora. El Ejecutivo destaca la movilización de las instituciones para asegurar la organización y supervisión del proceso electoral.
Desde la perspectiva oficial, el clima político se caracteriza por la estabilidad y la ausencia de llamados visibles al boicot, mientras que los partidos intensifican sus actividades para movilizar a los electores.
No obstante, algunos observadores señalan que la falta de contestación abierta y la limitada confrontación política plantean interrogantes sobre la vitalidad del debate público y el margen de expresión de voces críticas.
En el plano técnico, la Autoridad Nacional Independiente de Elecciones (ANIE) informó que la revisión excepcional de las listas electorales, iniciada el 12 de abril, se desarrolló en “buenas condiciones”, destacando el recurso a la digitalización y la incorporación del número de identificación nacional en las tarjetas de elector.
Asimismo, se redujo el número de firmas exigidas para presentar candidaturas y se reforzó la coordinación logística bajo la supervisión de la ANIE. Las autoridades presentan estas medidas como parte de una “nueva era” electoral, aunque la participación ciudadana será un indicador clave para evaluar la credibilidad del proceso.

