El jefe de la diplomacia mauritana fue recibido el viernes en Rabat por su homólogo marroquí, Nasser Bourita, a quien entregó un mensaje del presidente Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani dirigido al Rey Mohammed VI.
El ministro mauritano de Asuntos Exteriores, Cooperación y Mauritanos en el Exterior, Mohamed Salem Ould Merzoug, entregó este viernes en Rabat un mensaje del presidente Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani destinado al rey Mohammed VI. El emisario mauritano fue recibido por el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, durante un encuentro dedicado a las relaciones bilaterales y a la concertación política entre Rabat y Nuakchot.
Esta iniciativa diplomática se produce en un clima marcado por la regularidad de los intercambios entre ambas capitales, que mantienen desde hace varios años un diálogo continuo sobre cuestiones bilaterales, regionales y africanas. En Rabat, Nasser Bourita reafirmó la profundidad de los lazos entre Marruecos y Mauritania, dos países vecinos unidos por intereses políticos, económicos, de seguridad y humanos de primer orden.
La reunión permitió a ambos responsables examinar los principales ámbitos de la cooperación marroquí-mauritana, con especial atención a los mecanismos susceptibles de ampliar la concertación entre los dos gobiernos. Las conversaciones también abordaron los medios para reforzar la coordinación en torno a cuestiones de interés común, en particular las relacionadas con el espacio sahelo-sahariano, África del Oeste y los equilibrios regionales.
La visita del jefe de la diplomacia mauritana confirma la voluntad de ambas partes de preservar un canal político activo en una vecindad marcada por desafíos sensibles en materia de seguridad, migración y economía. Para Rabat y Nuakchot, la estabilidad regional, la fluidez de los intercambios y la coordinación diplomática constituyen ejes esenciales en la conducción de sus relaciones.
Este desplazamiento se inscribe así en la continuidad de las consultas regulares emprendidas entre las autoridades marroquíes y mauritanas. También refleja la importancia que ambos Estados conceden a un diálogo directo, basado en la proximidad geográfica, la complementariedad de intereses y la búsqueda de una mejor coordinación a nivel africano.


