Noureddine Falah, conocido popularmente como “Dolmy”, ya se encuentra en Estados Unidos para apoyar a la selección marroquí en el Mundial de 2026, manteniendo una tradición de más de cuatro décadas siguiendo a los Leones del Atlas por todo el mundo.
Reconocible por su parecido físico con el legendario futbolista marroquí Abdelmajid Dolmy, de quien heredó su apodo durante el Mundial de México 1986, Falah se ha convertido en una figura emblemática de las gradas marroquíes. Con su bandera nacional y su lema “Dima Maghrib” (“Siempre Marruecos”), acompaña a la selección en casi todas sus competiciones internacionales.
Su historia con el combinado nacional comenzó hace 46 años, durante las eliminatorias de la Copa Africana de Naciones de 1976. Desde entonces ha seguido al equipo en numerosas competiciones, incluidos los Mundiales de 1986, 1994, 2022 y ahora 2026, además de varias Copas de África. Solo se perdió la cita mundialista de Rusia 2018 por motivos de salud.
Dolmy también ha acompañado a clubes marroquíes como el AS FAR, el Raja de Casablanca, el Wydad y el Magreb de Fez en sus desplazamientos internacionales.
Gracias a sus propios medios y al apoyo de varias personas, logró obtener el visado y el billete para viajar a Estados Unidos, donde espera presenciar una actuación histórica de Marruecos y cumplir el sueño de ver a los Leones del Atlas conquistar un gran título mundial.
El popular aficionado estará presente en el debut marroquí frente a Brasil el 13 de junio, así como en los encuentros ante Escocia y Haití. Pese a las críticas que en ocasiones ha recibido en las redes sociales, donde algunos lo acusaban de traer mala suerte al equipo, Dolmy asegura que seguirá alentando a Marruecos hasta el último día de su vida, porque, afirma, «el amor por la patria corre por mis venas».


