La muerte de un ciudadano extranjero en Durban se produjo mientras miles de sudafricanos se manifestaban para exigir la expulsión de los migrantes en situación irregular, en un clima de creciente tensión.
La Policía sudafricana abrió una investigación tras el fallecimiento de un ciudadano extranjero, hallado sin vida durante la noche del lunes al martes en Durban, un hecho que coincidió con las manifestaciones celebradas este martes en varias ciudades del país para reclamar la salida de los migrantes en situación irregular.
Según el Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS), el hombre habría saltado desde el octavo piso de un edificio situado en Margaret Mncadi Avenue, en el centro de Durban. Las primeras investigaciones indican que tres ciudadanos extranjeros se habían introducido en un almacén, donde permanecieron ocultos durante tres días.
Al creer que habían sido descubiertos tras escuchar ruidos, uno de ellos se lanzó al vacío y murió en el lugar. Un segundo individuo logró huir, mientras que un tercero permaneció en el edificio. Las autoridades continúan verificando la identidad del fallecido y la situación migratoria de la otra persona.
El incidente ocurre mientras miles de manifestantes marchaban en varias de las principales ciudades del país, entre ellas Johannesburgo y Durban, convocados por movimientos que exigen la expulsión de los migrantes en situación irregular antes de la fecha simbólica del 30 de junio.
Aunque las autoridades calificaron las manifestaciones como mayoritariamente pacíficas, se registraron varios incidentes. En Johannesburgo, numerosos comercios cerraron de forma preventiva, varias viviendas resultaron dañadas en Yeoville y cinco personas fueron detenidas en Soweto por el presunto saqueo de un establecimiento perteneciente a un ciudadano extranjero. Otras diez detenciones se practicaron en la provincia de KwaZulu-Natal por presuntos delitos de saqueo, intimidación y agresión a un agente de policía.
En Durban, varias empresas del centro de la ciudad suspendieron sus actividades, mientras un importante dispositivo policial, apoyado por un helicóptero, fue desplegado para prevenir posibles actos de violencia.
Según las autoridades, unas 25.000 personas en situación migratoria irregular ya han sido repatriadas, principalmente a países africanos vecinos, en el marco de las operaciones de control realizadas durante las últimas semanas.
En vísperas de las manifestaciones, el presidente Cyril Ramaphosa se reunió con los dirigentes del movimiento de protesta para hacer un llamamiento a la calma, al tiempo que reconoció la necesidad de reformar la política migratoria. No obstante, los organizadores de la campaña «March and March» advirtieron que mantendrán las movilizaciones mientras el Gobierno no acelere la expulsión de los migrantes en situación irregular.
SG/RT/APA


