Las autoridades malienses han puesto en funcionamiento un nuevo centro de transferencia de residuos y entregado nueve vehículos especializados a los servicios de limpieza urbana del Distrito de Bamako.
Para las labores de saneamiento previas a la temporada de lluvias, el Gobierno ha destinado una inversión superior a los 864 millones de francos CFA, en momentos en que la capital maliense busca mejorar la gestión de los residuos sólidos y reducir el riesgo de inundaciones durante la estación lluviosa.
La ceremonia fue presidida por el ministro de Administración Territorial y Descentralización y portavoz del Gobierno, el general de brigada Issa Ousmane Coulibaly, con la presencia de los ministros responsables de Transporte y Medio Ambiente.
Ubicado en el segundo distrito de Bamako, el nuevo centro de transferencia fue construido con una inversión de 356.183.638 francos CFA, financiada con recursos del presupuesto nacional a través de la Agencia Nacional de Inversión de las Colectividades Territoriales (ANICT). La infraestructura permitirá mejorar la organización de la recolección, agrupamiento y traslado de residuos en una zona de la capital donde las necesidades de saneamiento siguen siendo elevadas.
Como complemento, la Alcaldía del Distrito de Bamako entregó nueve vehículos a la Dirección de Servicios Urbanos de Limpieza y Saneamiento. Adquiridos con recursos propios por un valor de 508 millones de francos CFA, estos equipos reforzarán las operaciones de barrido, retirada de arena, recolección y evacuación de residuos sólidos.
La flota está compuesta por cinco camiones volquete de siete metros cúbicos, tres camiones tipo Ampli Roll destinados a contenedores de 20 metros cúbicos y un camión Ampli Roll equipado con un contenedor de 10 metros cúbicos. Todos los vehículos fueron suministrados por la empresa maliense TOGUNA Motors.
Esta inversión responde a la fuerte presión que soportan los servicios urbanos de la capital. Según estimaciones del Proyecto de Resiliencia Urbana de Bamako, el distrito genera alrededor de 2.000 toneladas de residuos sólidos al día. Los mismos datos señalan la existencia de numerosos vertederos clandestinos y un déficit de equipos para garantizar una recolección y un transporte regulares de los desechos.
El fortalecimiento de los servicios de limpieza también forma parte de la estrategia nacional de prevención de inundaciones. Para 2026, las autoridades prevén el desazolve de 241 kilómetros de cunetas y 85 kilómetros de colectores en Bamako. Asimismo, el Centro de Coordinación y Gestión de Crisis permanecerá en estado de alerta del 1 de junio al 30 de noviembre para mejorar la preparación y la respuesta ante las emergencias asociadas a la temporada de lluvias.
Cada año, las precipitaciones provocan importantes daños en la capital. La rápida urbanización, la ocupación de zonas inundables, la obstrucción de los sistemas de drenaje y la acumulación de residuos dificultan la evacuación de las aguas pluviales y agravan el riesgo de inundaciones. En este contexto, la adecuada gestión de los residuos sólidos constituye un elemento esencial de prevención, junto con el mantenimiento de las infraestructuras de drenaje y la liberación de las servidumbres hidráulicas.
Las nuevas infraestructuras y el equipamiento permitirán aumentar la capacidad operativa de los servicios municipales. No obstante, su eficacia dependerá de la regularidad de la recolección, del mantenimiento de los equipos, del correcto funcionamiento de los centros de transferencia y de una mejor coordinación entre las autoridades locales, los servicios técnicos y la población.
Con la temporada de lluvias ya instalada, Bamako apuesta por reforzar el saneamiento y modernizar sus servicios de limpieza para reducir el riesgo de inundaciones. El principal reto será ahora convertir estos nuevos recursos en un servicio público continuo y eficiente, capaz de disminuir de forma duradera los vertederos ilegales, mantener operativas las infraestructuras de drenaje y mejorar la calidad de vida de los habitantes.
SG/RT/APA


