Mientras Costa de Marfil consolida su posición como uno de los principales centros energéticos de África del Oeste, garantizar la seguridad del suministro eléctrico nacional sigue siendo una prioridad. Ante una demanda en constante crecimiento, impulsada por la rápida industrialización y la urbanización, el país se apoya estratégicamente en productores independientes de electricidad, entre ellos la multinacional Karpowership, cuyas dos centrales flotantes cubren hasta el 7,5 % de las necesidades eléctricas nacionales.
Desde 2022, las dos centrales flotantes (powerships) de Karpowership, fondeadas frente a las costas de Abiyán, aportan una capacidad instalada conjunta de 143 megavatios (MW), suficiente para abastecer, según la empresa, a cerca de un millón de hogares marfileños. «Desde 2022, suministramos hasta el 7,5 % de la demanda total de electricidad de Costa de Marfil», afirmó el coordinador de la compañía en el país, Günkut Korman, en una entrevista concedida al diario Fraternité Matin.
La principal ventaja de esta tecnología radica en su flexibilidad y complementariedad con la matriz energética existente. Dado que la producción hidroeléctrica del país depende en gran medida de las condiciones climáticas y estacionales, las centrales flotantes proporcionan una fuente de energía térmica fiable y regulable en tiempo real, esencial para equilibrar la red durante los picos de consumo o cuando disminuye la producción de las presas.
Otro de sus puntos fuertes es la rapidez de su puesta en marcha. Menos de tres meses después de la firma del contrato, en enero de 2022, comenzaron los trabajos de preparación del emplazamiento. El primer buque llegó al puerto de Abiyán el 18 de marzo y empezó a producir electricidad el 7 de abril, apenas veinte días después de su llegada. Karpowership, con más de treinta años de experiencia, gestiona actualmente una flota mundial de 8.500 MW distribuida en catorce países, ocho de ellos africanos.
Lejos de constituir una medida de emergencia, la presencia de Karpowership forma parte de la estrategia energética de largo plazo de Costa de Marfil, que aspira a que las energías renovables representen el 45 % de su matriz eléctrica para 2030 y a alcanzar el acceso universal a la electricidad. Según Günkut Korman, las centrales flotantes facilitan la integración de una mayor proporción de energía solar, eólica e hidroeléctrica sin comprometer la estabilidad del suministro.
Para las autoridades marfileñas, estas centrales representan una solución estratégica de apoyo que complementa las inversiones estructurales en presas, centrales de gas y parques solares. Por su parte, Karpowership reiteró su voluntad de mantener una colaboración duradera con Costa de Marfil, calificando su presencia como «un componente de una asociación energética a largo plazo» al servicio del desarrollo económico del país.
SG/RT/APA


