El ex primer ministro de Malí, Moussa Mara, recuperó la libertad este sábado 1 de agosto de 2026, después de pasar exactamente doce meses en prisión. Había sido encarcelado el 1 de agosto de 2025 y condenado a dos años de cárcel, uno de cumplimiento efectivo y otro con suspensión condicional, por publicaciones realizadas en redes sociales en apoyo a varias personalidades detenidas.
La puesta en libertad del ex jefe del Gobierno maliense se produce tras cumplir la parte efectiva de su condena. No obstante, la medida no supone ni su absolución ni un indulto, ya que la sentencia, que incluye un año de prisión condicional, sigue vigente tras haber sido confirmada en apelación en febrero de 2026.
El caso se remonta al 4 de julio de 2025, cuando Moussa Mara anunció que había visitado a varios dirigentes políticos y representantes de la sociedad civil encarcelados, algunos de ellos críticos con las autoridades de transición. En un mensaje publicado en línea les expresó su «solidaridad inquebrantable» y manifestó su esperanza de un próximo cambio político.
Estas declaraciones dieron lugar a la apertura de un proceso judicial. Tras varios interrogatorios, el 21 de julio de 2025 se le prohibió abandonar el territorio nacional cuando se disponía a viajar a Dakar y posteriormente fue enviado a prisión preventiva, acusado, entre otros cargos, de «atentar contra el crédito del Estado», «incitar al desorden público» y «oponerse a la autoridad legítima».
El 27 de octubre de 2025, el Polo Nacional de Lucha contra la Ciberdelincuencia lo declaró culpable y lo condenó a dos años de prisión, uno de ellos con suspensión condicional. El 9 de febrero de 2026, el Tribunal de Apelación de Bamako confirmó la sentencia y rechazó los argumentos de la defensa, que impugnaba la calificación jurídica de los hechos.
La condena provocó reacciones internacionales. Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron un atentado contra la libertad de expresión y pidieron la anulación de la pena, mientras que las autoridades judiciales malienses sostuvieron que las declaraciones del ex primer ministro excedían el marco de la crítica política.
Nacido el 2 de marzo de 1975 en Bamako, Moussa Mara, contador público de formación, se consolidó en la vida política maliense tras una trayectoria marcada por la tecnocracia y la promoción de la buena gobernanza. En 2010 fundó el partido Yéléma («Cambio») y en 2011 fue elegido alcalde de la Comuna IV de Bamako.
Candidato a las elecciones presidenciales de 2013, obtuvo el 1,53 % de los votos en la primera vuelta antes de incorporarse al Gobierno como ministro de Urbanismo. El 5 de abril de 2014 fue nombrado primer ministro por el presidente Ibrahim Boubacar Keïta, convirtiéndose, con 39 años, en uno de los jefes de Gobierno más jóvenes de la historia del país.
Su paso por la jefatura del Gobierno estuvo marcado por la crisis de Kidal, en mayo de 2014. Su visita a esa ciudad del norte, entonces sometida a una fuerte tensión, fue seguida por enfrentamientos mortales entre el ejército maliense y grupos armados. Este episodio continúa siendo uno de los hechos más controvertidos de su carrera política.
Tras dejar el Gobierno en enero de 2015, Moussa Mara prosiguió sus actividades políticas y asociativas. Anunció su candidatura a las elecciones presidenciales de 2018, aunque posteriormente la retiró. En los últimos años había mantenido una postura crítica, pero moderada, respecto al proceso de transición, defendiendo el retorno al orden constitucional y la celebración de elecciones.
Su detención en 2025 se produjo pocas semanas después de la disolución de los partidos políticos, una decisión que también afectó a su formación, Yéléma. Sus allegados y diversas organizaciones denunciaron entonces una presión creciente contra las voces políticas que seguían activas.
Tras un año de encarcelamiento, Moussa Mara recupera la libertad, aunque continúa pesando sobre él una condena firme y en un contexto político marcado por la ausencia de un calendario electoral claro en Malí. Su salida de prisión abre una nueva etapa para una de las figuras más relevantes de la escena política maliense contemporánea.
SG/RT/APA

