La operación HADIN KAI, desplegada por el Ejército nigeriano contra los grupos terroristas en el noreste del país, registró un fuerte aumento del número de comandantes, combatientes y afiliados terroristas que se rindieron, pasando de más de 50 la semana anterior a más de 150 durante la última semana.
Según un comunicado del mando militar, este incremento refleja el efecto combinado de las operaciones de inteligencia, la intensificación de la presión militar y las acciones destinadas a favorecer el abandono voluntario de los grupos terroristas.
Esta evolución demuestra asimismo, según el Ejército, una creciente presión sobre las organizaciones terroristas, particularmente sobre su libertad de movimiento, sus redes logísticas y su capacidad para mantener a sus miembros en sus enclaves. El mando informó además de la recuperación de armas y municiones en poder de algunos de los elementos que desertaron.
El Ejército nigeriano indicó que está reforzando sus mensajes dirigidos a los miembros de los grupos armados dispuestos a abandonar sus actividades, al tiempo que les informa de las consecuencias de mantener su afiliación terrorista. Las personas que se rinden son identificadas, documentadas y atendidas conforme a los procedimientos establecidos y a la legislación vigente.
El mando militar elogió la resiliencia y la disciplina de las tropas de la operación HADIN KAI y las instó a mantener la presión sobre las capacidades de los grupos terroristas, proteger a la población civil y contribuir al restablecimiento de la paz y la seguridad en el noreste de Nigeria.
SG/RT/APA

