Kenia y Zambia se han sumado a la República Democrática del Congo (RDC) y Burundi en la carrera por importar el excedente de electricidad producido por Tanzania, una perspectiva posibilitada por la entrada en funcionamiento de la central hidroeléctrica Julius Nyerere (JNHPP), que refuerza considerablemente la capacidad energética del país.
La JNHPP, con una capacidad de 2.115 MW, eleva la capacidad de producción eléctrica de Tanzania a más de 4.700 MW, mientras que el consumo nacional absorbe actualmente alrededor de la mitad. Esta situación ofrece al país un importante margen para incrementar sus exportaciones de electricidad hacia los mercados vecinos.
El excedente disponible, estimado en 2.375 MW, suscita el interés de varios países de África Oriental y de la región de los Grandes Lagos, confrontados a una creciente demanda energética y a déficits de producción. Zambia y Kenia se suman así a la RDC y Burundi, que ya mantienen conversaciones con Dar es-Salam para beneficiarse de esta nueva capacidad.
Para Tanzania, el desafío va más allá de la simple exportación de electricidad. El país pretende aprovechar sus nuevas capacidades para apoyar la industrialización, garantizar el suministro a hogares y empresas y aumentar sus ingresos mediante las exportaciones de energía.
La puesta en servicio de la JNHPP constituye asimismo una etapa importante de la estrategia tanzana para reducir la escasez de electricidad y posicionarse como un destacado proveedor energético regional.
A medio plazo, el aumento de los intercambios de electricidad podría reforzar la interconexión y la estabilidad de las redes regionales, además de ofrecer a los países importadores una fuente adicional de energía para acompañar su crecimiento económico y desarrollo industrial.
SG/RT/APA

