La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) superó el umbral de los 3.000 fallecidos, con 6.186 casos confirmados y 3.007 muertes registradas hasta el 31 de agosto de 2026, según los últimos datos sanitarios comunicados por las autoridades congoleñas.
El balance de la epidemia de ébola en la RDC se elevaba, hasta el 31 de agosto de 2026, a 6.186 casos confirmados y 3.007 fallecidos, además de 1.409 personas recuperadas, con una tasa de letalidad del 48,6 %. El brote, atribuido al virus del Ébola de la cepa Bundibugyo, afecta a varias provincias, especialmente Ituri y Kivu del Norte, principales focos de transmisión.
Durante el último periodo de referencia se registraron 86 nuevos casos confirmados, de los cuales 49 en Ituri, 32 en Kivu del Norte y cinco en Alto Uele. Asimismo, se contabilizaron 57 nuevas muertes, mientras que 26 pacientes fueron declarados recuperados.
Un brote particularmente mortífero
Declarada en mayo de 2026, la epidemia se propagó rápidamente por varias zonas del este y noreste del país. La respuesta se ve dificultada por la inseguridad, los desplazamientos de población y los problemas de acceso a determinadas comunidades.
Otra dificultad radica en que una proporción importante de las muertes se produce en las comunidades, antes de que los enfermos lleguen a los centros de tratamiento. Esta situación complica la detección precoz de los casos y el seguimiento de los contactos.
Las autoridades sanitarias y sus socios han reforzado la vigilancia epidemiológica, la atención a los pacientes, la vacunación del personal expuesto y las campañas de sensibilización de la población.
No obstante, se observan señales de mejoría en algunas zonas, donde no se han registrado nuevas infecciones desde hace varias semanas. Sin embargo, la transmisión sigue activa en varios focos, manteniendo la presión sobre el dispositivo de respuesta.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pide mantener los esfuerzos de vigilancia y atención sanitaria para interrumpir las cadenas de transmisión y evitar que la epidemia se extienda a nuevas zonas.
Con más de 3.000 fallecidos, este brote figura ya entre los episodios de ébola más mortíferos registrados en la RDC, mientras las autoridades continúan sus esfuerzos para contener el virus y reducir la mortalidad.
SG/RT/APA

