Un ataque aéreo destruyó más de 50 toneladas de alimentos destinados a la ayuda humanitaria en Sudán, tras alcanzar, el 30 de agosto, a dos camiones del Programa Mundial de Alimentos (PMA) cerca de Dilling, en el estado de Kordofán del Sur, informó el miércoles la agencia de Naciones Unidas.
Un ataque aéreo en Sudán alcanzó a dos vehículos claramente identificados con los emblemas del PMA y que se dirigían hacia Kadugli, transportando cereales, guisantes amarillos partidos, aceite vegetal y sal. El cargamento debía permitir alimentar a cerca de 6.000 personas durante un mes.
En Kadugli, el PMA proporciona actualmente asistencia alimentaria a unas 60.000 personas que se enfrentan a niveles de inseguridad alimentaria de emergencia o más graves.
El ataque se produce en un contexto de deterioro de las condiciones de trabajo de las organizaciones humanitarias en Sudán. Desde enero, el PMA ha contabilizado ocho ataques aéreos que han causado daños en sus instalaciones o perturbado sus operaciones.
730 personas desplazadas
El conflicto continúa provocando también nuevos desplazamientos de población en las regiones de Kordofán.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), unas 730 personas huyeron el domingo de varias aldeas de la localidad de Abassiya, en Kordofán del Sur. Los desplazados encontraron refugio en otras zonas de Abassiya y en la vecina localidad de Um Rawaba, en Kordofán del Norte.
La violencia afecta igualmente al personal humanitario y sanitario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó de la muerte de una vacunadora, asesinada el sábado durante un ataque contra un mercado en el estado de Kordofán Occidental.
Ante esta situación, la ONU pide a las partes en conflicto que respeten el derecho internacional humanitario, protejan a los civiles y garanticen la seguridad de los trabajadores humanitarios y sanitarios. Asimismo, reclama un acceso seguro, rápido y sin trabas para la entrega de ayuda.
El cólera agrava la crisis
Paralelamente a la violencia, Sudán se enfrenta a una propagación del cólera, especialmente en los estados de Kordofán, considerados el epicentro de la epidemia.
A principios de agosto se habían registrado más de 2.600 casos en varios estados, según la OMS. Las autoridades sanitarias pusieron en marcha campañas de vacunación oral contra la enfermedad en varios estados de Darfur y Kordofán Occidental, con el apoyo de la OMS y UNICEF.
Estas campañas tienen como objetivo proteger a cerca de 928.000 personas de un año de edad o más.
En Kordofán del Sur, la rehabilitación de una red municipal de abastecimiento de agua en Abu Jubayhah, con el apoyo de UNICEF, permite ahora suministrar diariamente agua potable a unos 25.000 habitantes, entre ellos 5.000 desplazados.
Enormes necesidades humanitarias
Entre enero y julio, la ONU y sus socios proporcionaron al menos una forma de ayuda vital a 12,3 millones de personas en todo Sudán. Sin embargo, solo 2,2 millones de ellas, es decir, alrededor del 18 %, recibieron asistencia multisectorial.
La ONU subraya que las limitaciones financieras restringen considerablemente su capacidad para responder a las necesidades humanitarias.
El llamamiento humanitario para Sudán, cifrado en 2.900 millones de dólares, solo estaba financiado a principios de septiembre en un 40 %, con aproximadamente 1.200 millones de dólares recibidos.
SG/RT/APA

