El Consejo de Administración del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) aprobó un nuevo programa de cooperación con Mali, dotado de un presupuesto indicativo de 343,7 millones de dólares para el periodo 2027-2031, de los cuales cerca del 68,5 % deberán movilizarse entre los socios.
Adoptado al término del segundo periodo ordinario de sesiones del Consejo de Administración de UNICEF, celebrado del 1 al 4 de septiembre en Nueva York, el nuevo programa para Mali abarcará desde enero de 2027 hasta diciembre de 2031. Sustituirá al anterior marco, puesto en marcha en marzo de 2020 y prorrogado hasta finales de 2026.
La dotación, estimada en un total de 343,7 millones de dólares, comprende 108,2 millones de dólares en recursos ordinarios y 235,5 millones de dólares en otros recursos, destinados especialmente a financiar actividades específicas. UNICEF subraya así que la aprobación del programa no significa que la totalidad de los fondos esté ya disponible.
La educación constituye la principal partida presupuestaria, con 71,1 millones de dólares, seguida de la salud (54,2 millones), las políticas sociales y la inclusión (45 millones), así como el agua, el saneamiento y la adaptación climática (42 millones). La nutrición recibirá 38,4 millones de dólares y la protección de la infancia, 35,8 millones.
El nuevo programa se pone en marcha en un contexto marcado por importantes vulnerabilidades sociales y humanitarias. Los menores de 18 años representan el 53,6 % de una población estimada en 22,3 millones de habitantes, que podría alcanzar cerca de 29 millones en 2030.
Las disparidades territoriales siguen siendo importantes. La pobreza multidimensional afecta al 35,6 % de los niños y adolescentes, con una tasa del 48,4 % en las zonas rurales, frente al 15,4 % en las urbanas. Además, entre uno y dos millones de niños de entre 6 y 17 años están fuera del sistema escolar, mientras que la inseguridad y las inundaciones han contribuido al cierre de unos 3.000 centros educativos.
En el ámbito sanitario, solo alrededor de la mitad de los niños de entre 12 y 23 meses han recibido todas las vacunas recomendadas. La mortalidad de los menores de cinco años se sitúa en 91 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que uno de cada cuatro niños padece retraso en el crecimiento.
La crisis de seguridad agrava estas dificultades. En 2025, Mali contabilizaba más de 415.000 desplazados internos, entre ellos unos 240.700 niños. De los 5,1 millones de personas que necesitaban asistencia humanitaria, aproximadamente 2,8 millones eran niños.
Para responder a estos desafíos, UNICEF prevé una intervención diferenciada. Los servicios esenciales, especialmente la vacunación, la educación, el registro de nacimientos y la protección de la infancia, mantendrán una cobertura nacional. Las intervenciones integradas se concentrarán en once regiones y territorios prioritarios, principalmente en el centro y el sur del país.
En las zonas de difícil acceso, la organización prevé reforzar los servicios móviles, la programación a distancia y la colaboración con organizaciones locales para mantener las intervenciones en materia de salud, nutrición, educación y protección.
De aquí a 2031, UNICEF se propone, entre otros objetivos, elevar de 756.000 a 950.000 el número de niños que hayan recibido al menos tres dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina. La atención de la malnutrición aguda grave deberá alcanzar a 300.000 niños.
En materia de educación, el objetivo es reducir del 38 % al 28 % la proporción de niños en edad de cursar primaria que no asisten a la escuela, y del 45 % al 36 % en el primer ciclo de secundaria.
El programa también aspira a aumentar del 81 % al 90 % el acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura, y del 55 % al 75 % el acceso al saneamiento.
La implementación se llevará a cabo con el Gobierno maliense, bajo la supervisión general del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional. No obstante, seguirá dependiendo de la movilización efectiva de los recursos y de la capacidad para mantener los servicios sociales en las zonas afectadas por la inseguridad y los desplazamientos.
SG/RT/APA

