Egipto quiere conectar el puerto de Berenice con Yamena mediante un corredor terrestre de 4.300 kilómetros, con una posible prolongación hasta Duala, para reducir los tiempos de transporte y reforzar su papel como plataforma logística entre África, el Golfo y Europa.
El proyecto de conexión terrestre de 4.300 kilómetros entre Berenice y Yamena, presentado como el octavo corredor logístico egipcio, ocupó un lugar central en las conversaciones de la cuarta Comisión Mixta Egipto-Chad, celebrada esta semana en Yamena. El viceprimer ministro y ministro egipcio de Transportes, Kamel Al-Wazir, abordó con las autoridades chadianas la aceleración de su ejecución. El itinerario conectará Berenice, en el mar Rojo, con Asuán, Toshka, East Oweinat y Kufra, antes de llegar a la capital chadiana.
Según Kamel Al-Wazir, esta nueva conexión podría reducir el tiempo de tránsito de las mercancías entre Egipto y Chad de los cerca de tres meses actuales a aproximadamente una semana. El Cairo y Yamena estudian paralelamente la creación de zonas logísticas, especialmente en Yamena y Am-Djarass, destinadas al almacenamiento, agrupamiento y redistribución de mercancías.
El proyecto podría prolongarse hasta el puerto camerunés de Duala, lo que conferiría al corredor una dimensión continental y ofrecería a Chad, país sin litoral, un acceso adicional a las infraestructuras portuarias. También se contemplan conexiones ferroviarias hacia Camerún para desarrollar progresivamente una red multimodal que conecte el mar Rojo con el golfo de Guinea.
En territorio egipcio, varias de las infraestructuras necesarias para el corredor ya están terminadas o en proceso de construcción. La ampliación y modernización de la carretera Asuán-Berenice ya se completó, al igual que la rehabilitación del eje Asuán-Toshka y la conexión Toshka-East Oweinat. Los trabajos continúan en el tramo East Oweinat-Kufra.
Esta infraestructura forma parte de la estrategia egipcia destinada a desarrollar corredores que combinen carreteras, ferrocarriles, puertos secos y plataformas logísticas. El dispositivo se complementa con medidas de facilitación aduanera. Según las autoridades egipcias, la aplicación de un acuerdo de garantía firmado en julio entre las Cámaras de Comercio y la Administración de Aduanas podría reducir entre un 25 % y un 40 % los costes del transporte por carretera en los países africanos implicados.
En un contexto marcado por las perturbaciones de las rutas marítimas en el mar Rojo y alrededor de Bab el-Mandeb, El Cairo presenta estos ejes terrestres como rutas complementarias para garantizar la seguridad de los intercambios. La prolongación hasta Duala podría así favorecer los flujos comerciales vinculados a la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf), al tiempo que reforzaría la posición de Egipto en los intercambios entre África Central, el Golfo y Europa.
SG/RT/APA

