Libia afronta una etapa decisiva en los esfuerzos destinados a reunificar sus instituciones y preparar elecciones nacionales, advirtió el martes la enviada de la ONU, Hanna Tetteh, ante el Consejo de Seguridad, en un contexto de persistentes tensiones de seguridad y fragilidades económicas.
La representante especial del secretario general de la ONU para Libia y jefa de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL), Hanna Tetteh, declaró el martes 18 de agosto ante el Consejo de Seguridad que el proceso político facilitado por la ONU entraba en una «fase crítica». El objetivo es alcanzar un consenso sobre la unificación del poder ejecutivo y de las instituciones nacionales con el fin de allanar el camino hacia elecciones presidenciales y legislativas.
Según la responsable de la ONU, el retorno a una estabilidad duradera pasa por superar el estancamiento político y reformar el marco electoral. Indicó que el comité 4+4 avanza hacia la resolución de varias cuestiones controvertidas relativas al marco constitucional y jurídico de las elecciones, así como a la recomposición del consejo de la Alta Comisión Electoral Nacional. Paralelamente, la UNSMIL se apoya en las conclusiones del Diálogo Estructurado, concluido en junio, para orientar las reformas institucionales, económicas y de seguridad.
Hanna Tetteh insistió especialmente en las consecuencias económicas de la fragmentación institucional. Los cortes de electricidad registrados durante la reciente ola de calor ilustran, según ella, las deficiencias de coordinación y gobernanza. Señaló que Libia, que posee las mayores reservas de petróleo de África, gastaba alrededor de 1.000 millones de dólares al mes en importaciones de combustible, pese a seguir enfrentándose a las deficiencias de su red eléctrica. También reclamó investigaciones sobre el desvío de combustibles subvencionados.
En el plano presupuestario, la enviada de la ONU advirtió que el aumento imprevisto del gasto corriente, en particular de los salarios y las indemnizaciones, amenazaba la disciplina financiera. Asimismo, pidió que se abordara rápidamente la solicitud del gobernador del Banco Central de ser relevado de sus funciones e instó a la institución a reanudar la publicación mensual de sus ingresos y gastos.
La situación de seguridad sigue siendo, paralelamente, preocupante. Tetteh celebró la reunión en Sirte entre los jefes de Estado Mayor del este y el oeste y su acuerdo sobre una fuerza fronteriza conjunta, pero condenó los enfrentamientos en Zawiya y Sorman, los ataques con drones contra la refinería de Zawiya, así como el asesinato del general Fawzi Mansour en Bengasi.
Para la ONU, el éxito de la hoja de ruta depende ahora de las concesiones entre los actores libios. El desafío va más allá de la organización de elecciones: se trata de reconstruir instituciones unificadas y legítimas, capaces de garantizar la seguridad, la transparencia financiera y la prestación de los servicios públicos esenciales.
SG/RT/APA

