El crecimiento económico se mantuvo positivo en los doce Estados de la CEDEAO en 2024, pero las diferencias en materia de inflación, déficit público y endeudamiento, así como la persistencia de la inseguridad alimentaria, continúan pesando sobre los equilibrios económicos de la región.
Los doce Estados miembros de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) registraron un crecimiento positivo en 2024, aunque con importantes diferencias en materia de inflación, finanzas públicas, endeudamiento y seguridad alimentaria, según los informes nacionales publicados en marzo de 2026 en el marco de la edición 2025 de las Perspectivas Económicas Regionales de la CEDEAO (PERC).
Benín registró el mayor crecimiento regional en 2024, con un 7,5 %, frente al 6,4 % de 2023, seguido de Cabo Verde (7,2 %), Guinea (6,6 %), Togo (6,3 %), Senegal (6,1 %) y Costa de Marfil (6 %).
En Benín, el crecimiento alcanzó su nivel más alto desde 1990. En Cabo Verde estuvo impulsado, en particular, por el turismo. Guinea se benefició del avance de los servicios, la construcción y la energía, mientras que Senegal registró una aceleración vinculada al inicio de la producción petrolera en junio de 2024.
El sector secundario senegalés creció así un 18,7 %, con una producción petrolera de 16,9 millones de barriles a finales de año, mientras que el sector primario retrocedió un 3 %.
Costa de Marfil registró un crecimiento del 6 %, con aumentos del 2,6 % en el sector primario, del 5,8 % en el secundario y del 6,7 % en el terciario. Ghana creció un 5,7 % y Gambia un 5,6 %.
Sierra Leona (4,4 %), Nigeria (4,1 %), Guinea-Bisáu (4,1 %) y Liberia (4 %) registraron tasas de crecimiento inferiores al 5 %.
Inflación desigual
La inflación se mantuvo contenida en varias economías de la UEMOA, especialmente en Senegal (0,8 %), Benín (1,2 %), Togo (3,1 %), Costa de Marfil (3,5 %) y Guinea-Bisáu (3,7 %). En Cabo Verde se situó en el 1 %.
Por el contrario, alcanzó el 23,8 % en Ghana y el 33,2 % en Nigeria, donde la inflación alimentaria llegó al 39,8 %. Guinea registró una media anual del 5,1 %, frente al 8,3 % de Liberia y el 11,7 % de Gambia.
Sierra Leona experimentó una fuerte desinflación, con una tasa que pasó del 52,2 % en 2023 al 13,8 % en diciembre de 2024.
Déficits presupuestarios elevados
Senegal registró el déficit presupuestario más elevado de la región en 2024, con un 13,4 % del PIB, frente a una previsión inicial del 3,5 %. Ghana y Sierra Leona le siguieron con un 7,9 % y un 5,6 %, respectivamente.
El déficit alcanzó el 4,3 % en Guinea y el 4 % tanto en Costa de Marfil como en Gambia. Nigeria lo redujo al 3,5 % del PIB, o al 3 % según el Banco Central.
En Benín se redujo al 3 % del PIB, frente al 4,1 % de 2023, lo que permitió al país cumplir el criterio de convergencia de la UEMOA. Liberia informó de un superávit global del 0,09 % del PIB, aunque en otra parte del informe menciona un déficit del 2,3 %.
Elevada deuda pública
La deuda pública alcanzó el 111,4 % del PIB en Cabo Verde, el 86,6 % en Guinea-Bisáu, el 83,7 % en Senegal y el 81 % en Gambia.
En Senegal, la ratio del 83,7 % corresponde a 2023 y representa 15,664 billones de francos CFA, según el informe provisional de la Inspección General de Finanzas. Guinea-Bisáu supera así el límite comunitario del 70 %.
Togo registró una ratio media del 63,2 % durante el período 2022-2024, con una deuda de 4,218 billones de francos CFA en 2024. La deuda alcanzó el 61,8 % en Ghana, el 59,5 % en Costa de Marfil y el 54,9 % en Liberia.
Guinea y Nigeria presentaron ratios del 40,7 % y el 39,4 %, respectivamente. En Benín, la ratio, situada en el 53,4 % en 2024, debería reducirse al 47,6 % en 2028.
Cuentas exteriores dispares
Liberia registró el mayor superávit por cuenta corriente, con un 14,2 % del PIB, por delante de Ghana (4,4 %) y Cabo Verde (3,8 %).
En Senegal, el déficit por cuenta corriente se redujo del 19,8 % del PIB en 2023 al 12,5 % en 2024, pasando de 3,6836 a 2,4777 billones de francos CFA. Benín lo redujo al 6,7 %, frente al 8,2 % en 2023.
Sierra Leona redujo su déficit del 9,5 % al 4,3 %, pese a que sus reservas cayeron a 410 millones de dólares, equivalentes a 2,1 meses de importaciones. Costa de Marfil registró un déficit por cuenta corriente del 4 %, Gambia del 3,2 % y Togo del 2,9 %.
Pobreza y seguridad alimentaria
La pobreza afecta al 60 % de la población de Sierra Leona, al 53,4 % en Gambia y al 50,5 % en Guinea-Bisáu. En Liberia, la pobreza multidimensional afecta al 52,3 % de la población.
La tasa se sitúa en el 43,8 % en Togo, el 39,8 % en Nigeria y el 37,5 % tanto en Senegal como en Costa de Marfil. En Benín se estima en alrededor del 31 % en 2024.
La inseguridad alimentaria afecta al 82 % de la población de Sierra Leona y al 77,9 % de la de Nigeria. La situación grave afecta, respectivamente, al 18 % y al 25,7 % de los hogares.
En Togo, la inseguridad alimentaria afecta a entre el 57 % y el 58,5 % de la población, mientras que en Ghana alcanza el 44,5 %. Medida a nivel de los hogares, afecta al 26 % en Benín, alrededor del 24 % en Gambia, el 22 % en Guinea-Bisáu y el 21,8 % en Guinea.
En Costa de Marfil afecta al 10,9 % de los hogares, con un nivel del 38 % en Tonkpi. En Liberia se redujo al 20,7 % en 2025, frente al 47 % de 2022, aunque la subalimentación todavía afecta al 38,4 % de la población.
Los informes citan, entre otros factores, la escasa mecanización agrícola, las limitadas capacidades de riego, las pérdidas poscosecha, los fenómenos climáticos y la dependencia de las importaciones de arroz.
Perspectivas de crecimiento
Para los próximos años, Guinea prevé un crecimiento medio del 10,1 % entre 2025 y 2028, impulsado especialmente por el programa Simandou 2040. Senegal prevé un 7,8 % en 2025, Benín una media del 7,5 % y Costa de Marfil un 6,3 % en 2025 y 2026, antes de alcanzar el 7,5 % en 2027.
Gambia prevé un crecimiento del 5,9 % en 2025, frente al 5,5 % de Cabo Verde y Guinea-Bisáu. Liberia proyecta un 5,1 % en 2025 y un 5,8 % en 2026.
Sierra Leona prevé un crecimiento medio del 4,6 %. Nigeria proyecta un 4,6 % en 2025, un 4,4 % en 2026 y un 5,5 % en 2027.
Choques externos
Los informes analizan, en particular, los efectos de la suspensión de la ayuda estadounidense, el aumento de los aranceles de Estados Unidos y la retirada de Burkina Faso, Mali y Níger de la CEDEAO.
En Liberia, la pérdida de ingresos vinculada a la suspensión de la ayuda estadounidense se estima en 265,6 millones de dólares durante el período 2025-2029. En Senegal, las exportaciones hacia Estados Unidos representan el 3,4 % del total y están sujetas a aranceles del 10 %.
Los informes de Costa de Marfil y Togo también mencionan las restricciones a la exportación de determinados productos alimentarios, consideradas contrarias al Esquema de Liberalización de los Intercambios de la CEDEAO (SLEC), mientras que el informe ghanés señala su impacto sobre el comercio alimentario regional.
Por su parte, el informe de Cabo Verde identifica las políticas migratorias restrictivas de Estados Unidos entre los factores susceptibles de afectar a su economía.
SG/RT/APA

